La supuesta imagen del rostro de Shakespeare, que el historiador Mark Griffiths ha encontrado en un libro de botánica de finales del siglo XVI
La supuesta imagen del rostro de Shakespeare, que el historiador Mark Griffiths ha encontrado en un libro de botánica de finales del siglo XVI - COUNTRY LIFE

Una revista inglesa anuncia el enésimo retrato «verdadero» de Shakespeare

Un botánico dice haberlo reconocido en un grabado de un libro de plantas de 1598

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Al margen de su inconmensurable e indiscutible talento literario, William Shakespeare (1564-1616) y sus enigmas son un pasatiempo que nunca se agota. Unas veces se trata del viejo juego de si escribió él realmente sus obras, o si era tan solo un actor pueblerino y sin formación de Stratford-upon-Avon, que puso su firma como tapadera de algún noble de la época. Otras veces se habla de la aparición de un cuadro o grabado que desvelaría por fin cuál era su apariencia.

A este segundo género atiende el hallazgo de la revista «Country Life», que mañana publicará una investigación que dice haber puesto cara por fin a Will. Huelga decir que la revista, fundada en 1897 y célebre por las majestuosas casas de campo que muestra en sus reportajes, califica su teórica exclusiva como «el hallazgo literario del siglo».

La indagación la ha llevado a cabo el botánico Mark Griffiths, que es también experto en literatura inglesa del Renacimiento. Griffiths preparaba una biografía de John Gerard, un botánico coetáneo a Shakespeare, cuando estudiando su libro «The Herball», también llamado «Historia general de las plantas», concluyó que el dramaturgo era una de las cuatro personas que aparecían dibujadas en el grabado de su portada.

Como método de trabajo, el investigador dice haberse basado en los símbolos heráldicos y las plantas que rodean a cada uno de los cuatro personajes para desvelar su identidad. Se trataría de otro botánico amigo de Gerard, del propio autor, de Lord Burghley, el tesorero de la Reina, y de William Shakespeare. «Country life» concluye que «así era Shakespeare en la flor de la vida», y muestra a un varón bien parecido de mediana edad. El libro se botánica se publicó en 1598 y tiene 1.484 páginas.

Shakespeare estaría rodeado de plantas alusivas a su poema «Venus y Adonis» y a su sangrienta pieza teatral «Tito Andrónico». El hallazgo hay que tomarlo con mucha prevención. A día de hoy, y se ha buscado mucho, no existe un cuadro fiable de la imagen Shakespeare, escritor que sigue siendo un gran negocio. En 2009 se publicó con gran trompetería en todo el planeta que por fin había aparecido uno fiable, el llamado retrato Cobbe, que mostraba a un Shakespeare luminoso y bien parecido. Pero hoy los expertos lo desdeñan. Por ahora, lo más fiable sobre Shakespeare sigue siendo su talento inmortal y su personajes como Hamlet y sir John Falstaff, que parece tener hasta vida propia.