Detalle del apóstol Santiago en la batalla de Clavijo representada en el frontal del retablo
Detalle del apóstol Santiago en la batalla de Clavijo representada en el frontal del retablo - Ángel Castaño

Un retablo esgrafiado único en España se ocultaba en Peraleda de la Mata

Tras el retablo barroco de la iglesia de Santiago Apóstol se esconde una interesante joya renacentista que los vecinos de este pueblo cacereño quieren poner en valor

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La iglesia de Santiago Apóstol de Peraleda de la Mata, en Cáceres, cuenta con un hermoso retablo barroco en su altar mayor, atribuido por algunos a la escuela de Churriguera, que durante siglos ha guardado un secreto, como si de un valioso cofre se tratara. Tras una pequeña y disimulada puerta en un lateral se esconde un retablo renacentista esgrafiado único en España, y tal vez en Europa, una joya que hasta ahora ha pasado inadvertida.

Apenas hay hueco entre ambos retablos, solo un estrecho pasillo, y el tiempo y la suciedad han oscurecido sus imágenes, pero en el frontal se distingue al apóstol Santiago a caballo en la Batalla de Clavijo. «Es la escena esgrafiada más grande que hay en España», asegura Ángel Castaño, presidente de la asociación cultural Raíces de Peraleda. El enorme mural de este legendario pasaje de la Reconquista mide, según sus cálculos, 2,18 por 3,38 metros, toda una rareza para haber sido realizado con esta técnica que describía Giorgio Vasari en su libro de «Las Vidas» (Florencia, 1550): «Tienen los pintores una técnica que es una especie de pintura y es a la vez dibujo y pintura, que se llama esgrafiado y únicamente sirve para ornamentos de fachadas de casas y palacios. Es muy resistente al agua, porque los contornos, en lugar de dibujarse con carboncillo u otros materiales similares, están trazados con la punta de un hierro. Se procede de la siguiente manera: se toma cal mezclada con arena, en la forma acostumbrada, se tiñe de un color plateado oscuro con paja quemada y se revoca con ella en la pared de la fachada. Hecho esto, se blanquea con cal de travertino, y sobre esta superficie blanca se calcan los cartones o se dibuja».

Iglesia de Santiago Apóstol de Peraleda de la Mata
Iglesia de Santiago Apóstol de Peraleda de la Mata - Ángel Castaño

De este arte decorativo del Renacimiento existen multitud de ejemplos geométricos, herederos de la tradición mudéjar, como los famosos esgrafiados segovianos. Los figurativos de influencia italiana se empleaban más habitualmente en detalles, pequeños huecos o en frisos. Nada semejante al esgrafiado de Peraleda en blanco y negro que ocupa todo el ábside de la iglesia y se extiende también en los laterales.

Castaño lleva tres años estudiando este singular retablo que data en 1575 por su estilo artístico -con rasgos manieristas muy marcados-, las características de sus figuras y la propia historia del templo. La iglesia, que en sus inicios pertenecía a la parroquia madre de Santa María, se construyó entre 1535 y 1603, pero antes de que finalizaran las obras el cura párroco se trasladó a Peraleda a finales de 1575. Este investigador cree que por aquel entonces la iglesia debía de estar en funcionamiento y previsiblemente, ya contaba con el retablo renacentista. No ha encontrado, sin embargo, ninguna referencia escrita sobre el esgrafiado en los archivos parroquiales. Tampoco en los del Arzobispado de Plasencia, aunque allí aún faltan por catalogar buena parte de los documentos que se conservan. «Si hay algo, está en las cajas», asegura este filólogo peraleo, a quien le apasiona el arte y la historia.

Con infinita paciencia, luces especiales y filtros, Castaño ha ido fotografiando a corta distancia toda la superficie esgrafiada. En total ha tomado unas 3.200 fotografías con las que, mediante programas informáticos, mallas virtuales y aparatos de láser, ha logrado recomponer el puzle y obtener una imagen de cómo debía de verse el ábside de la parroquia en sus inicios.

A uno y otro lado de la Batalla de Clavijo ha identificado a San Pedro y San Pablo, a San Francisco recibiendo los estigmas frente a Santiago Peregrino («con la curiosidad de que tiene plantas de maíz, recién llegadas a la zona en esas fechas»), así como a San Lorenzo, a San Miguel y a los cuatro evangelistas bajo las pechinas de la bóveda.

«La iconografía sigue las directrices de Trento al pie de la letra. En pleno conflicto entre catolicismo y protestantismo, lanza el mensaje de que la verdadera Iglesia es la católica y de que España está íntimamente unida al catolicismo», destaca el presidente de Raíces de Peraleda. La Batalla de Clavijo, un tema ya lejano en el tiempo cuando se representó en Peraleda, simbolizaba, a su juicio, que la ayuda divina a través de la intercesión de Santiago apóstol vencía al enemigo que pretendía destruir a la Iglesia.

«Es un retablo muy, muy interesante», afirma Jesús Ángel Jiménez García, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Salamanca y coautor junto a Castaño del estudio sobre «El retablo esgrafiado de Peraleda de la Mata (Cáceres)» presentado en el pasado congreso del Comité Español de Historiadores del Arte (CEHA) y que será publicado en los próximos meses. En la zona de Plasencia y en Trujillo hay interesantes esgrafiados, pero hasta la fecha, indica Jiménez, no se han descubierto unos figurativos de semejante tamaño y en ese sorprendente estado de conservación, que Castaño atribuye a que apenas un siglo después de su realización quedó oculto (y protegido) por el retablo barroco.

El profesor de la Universidad de Salamanca aprecia en él una «clara afiliación estilística» con la escuela de Juan de Borgoña, un destacado maestro de comienzos del siglo XVI, que introdujo el Renacimiento en Castilla. Este artista, que estuvo asentado en Toledo, ya había fallecido en los años en que se realizó el retablo, pero pudo ser obra de alguno de sus discípulos que trabajaron en iglesias de la zona. «Hay influencias palpables en cómo están hechos los rostros, en los cuerpos», afirma el experto, que remite en su comparación a la sala capitular de la Catedral de Toledo.

Jiménez y Castaño explican que en Italia eran los artistas quienes realizaban los esgrafiados, rascando la capa exterior para hacer reaparecer el fondo con el dibujo deseado. Sin embargo, en Castilla, donde los albañiles llevaban siglos realizando esgrafiados geométricos, este gremio siguió pasando a la pared los dibujos figurativos que realizaban los artistas en cartones. Por esa razón, existen pocos esgrafiados figurativos renacentistas en la zona con calidad en el dibujo.

Comparación de un detalle del esgrafiado de Peraleda con uno de Trujillo
Comparación de un detalle del esgrafiado de Peraleda con uno de Trujillo - Ángel Castaño

En el de Peraleda, sin embargo, «ves figuras increíbles, dibujos que son una maravilla, tanto que cuesta pensar que lo hicieran albañiles», aprecia Castaño, que destaca la «técnica italiana pura» que emplearon, con detalles y sombreados rayados con punzón para dar volumen a la figura.

«Está hecho como describe Vasari y como se hacen en ese momento los esgrafiados en Florencia», subraya, por su parte, Jiménez.

Convencidos de que «hay que poner en valor» esta pieza «irrepetible», desde la asociación cultural Raíces de Peraleda han abierto una página en Change.org para poder restaurar y dar a conocer este retablo esgrafiado renacentista. «Requiere al menos una limpieza, para que se vea el blanco sobre negro con claridad», según Castaño. Mientras tanto, trabaja para que sea accesible al público, sin perjudicar al valioso retablo barroco que hasta ahora lo ha protegido. Ya ha grabado un documental en el que recoge sus investigaciones y pretende además que el lugar sea visitable, con las debidas precauciones. «No es que sea una buena pieza, es que es única. La capilla sixtina del esgrafiado renacentista estaba oculta en Peraleda. Debería ser un reclamo artístico de Extremadura», defiende.