El monasterio de Sijena - ABC

Méndez de Vigo ordena a la Generalitat la devolución a Aragón del «tesoro de Sijena»

El ministro de Cultura ha recibido el requerimiento judicial que obliga al regreso de las 44 obras que se hallan en Cataluña y ha dado instrucciones para cumplir con la sentencia

MadridActualizado:

El ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, ordenó ayer cumplir de inmediato y en todos sus términos la orden judicial cursada la semana pasada desde Huesca para que la Generalitat devuelva a Aragón el «tesoro de Sijena», la colección de obras de arte del histórico Monasterio de Villanueva de Sijena (Huesca) que actualmente se encuentra en el Museo Diocesano y Comarcal de Lérida. Desde que se dictó sentencia en primera instancia, en abril de 2015, va a ser la primera vez que la Administración catalana cumpla una orden judicial en tiempo y forma. Hasta ahora, todas y cada una de las órdenes de devolución –dictadas en 2015, en 2016 y la tercera el pasado verano– fueron incumplidas por el Govern. «Lo sorprendente es que alguien no cumpla con las decisiones judiciales», subrayó ayer Méndez de Vigo, quien avanzó que, a instancias del juez, encargará a la Consejería de Cultura de la Generalitat un informe sobre la localización, transporte y mantenimiento de las 44 piezas depositadas en el museo ilerdense. «Los pasos que el juez me pide que dé yo he empezado a darlos hoy», relativizó el ministro al tiempo que evitó fijar plazos para la devolución de las piezas.

«Un puente más roto»

Con todo, desde el museo ilerdense creen que Méndez de Vigo está «utilizando la prudencia», en palabras de su director, Josep Giralt, y esperan que finalmente no ordene trasladar las piezas a Sijena. En este sentido, Giralt destacó ayer en declaraciones a este diario que el ministro había mostrado su voluntad de «cumplir la sentencia judicial pero sin saltarse la legislación autonómica ni española», por lo que confía en que la ley catalana de Patrimonio pueda acabar desactivando un viaje de vuelta que despierta no pocos recelos en Cataluña. Así, el alcalde de Lérida, Àngel Ros (PSC), instó a Méndez de Vigo a aplicar el criterio de prudencia y no pedir que se ejecute una sentencia que ha sido recurrida y recordó es el Consorcio del Museo de Lérida quien está «garantizando la integridad de la colección y el cuidado de las obras de arte», mientras que el exconsejero de Cultura, Lluís Puig, cargó con dureza contra una decisión que considera «un puente más roto». «¿Así quieren restablecer el diálogo?», se preguntó el consejero depuesto, uno de los acompañantes de Puigdemont en su «exilio» en Bélgica.

Puig, que en su momento aseguró que las obras no saldrían de Lérida mientras él fuese consejero, también aprovechó para afearle a Ros el apoyo de los socialistas a la aplicación del artículo 155, en virtud del cual Méndez de Vigo es el máximo responsable de la consejería de Cultura. El caso se remonta a 1983, cuando una monja afincada en Barcelona negoció con la Generalitat de Jordi Pujol la compraventa del «tesoro de Sijena», que se hizo en tres tandas, en 1983, 1992 y 1994. En total, la Generalitat se hizo con 97 valiosas obras de arte de ese histórico monasterio oscense. En 1998, el alcalde –que lo sigue siendo– de la pequeña localidad de Villanueva de Sijena, Ildefonso Salillas, se decidió a luchar por esas piezas. La tarea jurídica la asumió el abogado Jorge Español. Tras casi veinte años de litigio, Villanueva de Sijena ha logrado que ese tesoro artístico emprenda el camino de vuelta.

Compraventas ilegales

En abril de 2015, el juzgado número 1 de Huesca anuló las compras hechas por la Generalitat entre 1983 y 1994, por ilegales. Se ignoraron preceptos básicos de las leyes sobre patrimonio histórico-artístico, afectaron a un conjunto que está declarado Monumento Nacional, la monja que cerró el trato no estaba legitimada para disponer de esas propiedades, e incluso –apuntó la sentencia– se sospecha que fueron unas compraventas simuladas: la Generalitat no aportó prueba documental fehaciente de que pagara lo que dijo que había pagado, un total de 300.000 euros. Una cantidad, por cierto, que también levantó sospechas, por anormalmente baja. Algunos informes técnicos valoran la colección en más de dos millones de euros. Aunque esa sentencia fue recurrida por la Generalitat –y está pendiente de nuevo fallo-, Villanueva de Sijena reclamó la devolución provisional de esas 97 obras de arte. Y el juzgado de Huesca aceptó la petición. pero todas y cada una de las órdenes de devolución fueron desobedecidas por la Generalitat.

La cadena de desacatos se evidenció primero con Santi Vila como consejero de Cultura, y luego le secundó su sucesor en el departamento, Lluís Puig. A finales de julio de 2016 hubo un amago de cumplir con la Justicia, pero en realidad acabó siendo una desobediencia más: Vila acabó poniendo sus propias condiciones por encima de la orden judicial, porque entregó solo 51 de las 97 piezas que debía devolver, y además lo hizo dos días más tarde de la fecha fijada por el juzgado. Desde entonces ya no se ha entregado ni una obra de arte más y se siguieron acumulando desacatos, hasta que ahora, con la Generalitat intervenida por el Gobierno central, Méndez de Vigo ha ordenado cumplir la orden judicial.

De las 46 piezas de Sijena que quedan por regresar a Aragón, 44 están depositadas en Lérida y de las dos restantes no se conoce su localización. Hace un año las autoridades catalanas dijeron que están en paradero desconocido, pero ahora la Administración catalana deberá explicarse de nuevo tras la orden de Méndez de Vigo.