Noruega se plantea el destino de los murales de Picasso dañados por Breivik
Los murales se titulan «La playa», «La gaviota», «Sátiro y Fauno» y dos versiones de «Los pescadores» - afp
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Noruega se plantea el destino de los murales de Picasso dañados por Breivik

El Gobierno sopesa demoler los dos edificios estatales que lucían murales del artista, dañados en los atentados de Utoya

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Un grupo de expertos ha recomendado retirar los murales de Pablo Picasso sobre los edificios de Oslo dañados en el atentado de Anders Breivik de 2011, y demoler los edificios. Pero los expertos en arte defienden que, como los murales fueron diseñados por Picasso para esos edificios en concreto, deberían permanecer allí.

Se trata de los primeros murales del artista malagueño, diseñados para los edificios gubernamentales noruegos H e Y. Las obras fueron fijadas al hormigón por el artista noruego Carl Nesjar mediante chorros de arena.

Los dos edificios sufrieron daños cuando Breivik activó la bomba de una furgoneta situada al pie del bloque H en julio de 2011. La detonación dio paso a una serie de atentados que dejaron 77 muertos, la mayoría adolescentes, en la isla de Utoya. La explosión acabó con las vidas de ocho personas y dañó gravemente el bloque H, así como los ministerios vecinos.

Debate social

Los expertos han decidido que lo más barato sería demoler los edificios, cortar los murales y cambiarlos de ubicación. Según una reciente encuesta del periódico noruego Verdens Gang, la opinión pública está dividida entre el 39.5% que aprueba la demolición y el 34.3% que cree que los edificios deberían respetarse.

El artista Dag Hol ha declarado que esta es una «oportunidad de oro» para deshacerse de una arquitectura «brutal, fea y degradante». Pero Joern Holme, jefe de la oficina de Patrimonio Cultural, considera que los edificios tienen importancia histórica, tanto arquitectónica como política y artísticamente. «No podemos demoler lo mejor de un período cultural solo porque hoy nos parece feo», ha dicho.

El gobierno noruego tiene hasta comienzos del año que viene para decidir qué hacer con los edificios. Los derechos de los murales pertenecen a la familia de Picasso, que deberá ser consultada sobre lo que les ocurra. Claudia Andrieu, experta legal de la Administración del pintor, se ha mostrado «abierta al diálogo».