Un test-ciego destrona al Stradivarius
La viola «Macdonald», creada en 1719 por el renombrado lutier Antonio Stradivari - efe

Un test-ciego destrona al Stradivarius

Seis de diez violinistas solistas de talla internacional prefieren un instrumento moderno

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La reputación del inigualable sonido de los violines Stradivarius se tambalea. Un «test ciego» realizado con violinistas solistas de fama internacional ha arrojado un sorprendente resultado para la fama de estos violines que creó el célebre maestro lutier Antonio Stradivari (Cremona, Italia, 1644-1737). La mayoría de los músicos prefirió un instrumento moderno.

Investigadores franceses sometieron al examen de los concertistas doce violines, seis modernos y seis antiguos, entre ellos cinco Stradivarius. Los músicos debían elegir el violín que prefirieran para reemplazar al que poseían para una hipotética gira de conciertos. Todos los solistas probaron todos los instrumentos en una sala de conciertos de 300 plazas y una más amplia en París, precisan los investigadores cuyo estudio aparece en la última edición de la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias.

Cada ensayo duró más de una hora y los músicos no podían identificar visualmente los violines, porque los modernos fueron tratados de modo que parecieran antiguos. Ninguno de los diez violinistas pudo adivinar la edad de los diferentes instrumentos ni, por tanto, distinguir violines antiguos de modernos.

Los autores de esta experiencia, entre ellos Claudia Fritz del Instituto Jean le Rond d'Alembert de París, precisan que seis de los diez solistas prefirieron un violín moderno. En concreto, uno de esos instrumentos modernos parece haberse destacado del resto.

Estos resultados desafían la aceptada opinión de larga data de que los Stradivarius que aún se conservan y por los que se pagan cifras millonarias tienen cualidades tonales que no pueden ser igualadas por los instrumentos modernos, concluyen los autores de esta investigación. La viola «MacDonald», uno de los más celebres stradivarius, podría alcanzar los 45 millones de dólares en subasta esta primavera, un récord. Los mejores violines fabricados en la actualidad valen, en cambio, 50.000 dólares.

Ya en 2012 Claudia Fritz llegó a la conclusión de que el sonido de un stradivarius no es mejor que el de un violín moderno. «La contraposición entre antiguo y nuevo, en este campo, sencillamente no tiene sentido», afirmaba entonces la investigadora, tras dos años de experimentos.

Tras el secreto de los míticos violines

Músicos y científicos han intentado desde siempre explicar por qué el sonido de los Stradivarius es tan extraordinario. Las teorías explicativas van desde la que lo atribuye a la madera utilizada, proveniente de castillos y catedrales antiguas, hasta el empleo de un barniz secreto. Otros científicos defienden la teoría de que un período extremadamente frío en Europa entre 1645 y 1715 habría mejorado la calidad de la madera de los instrumentos.

El pasado julio Marco Malagodi, de la Università degli Studi di Pavia, en Italia, y otros colegas, utilizó una innovadora variedad de métodos analíticos para identificar las técnicas empleadas por Stradivarius en el siglo XVII, consiguiendo reproducir, además, sus habilidades técnicas. El secreto, según estos investigadores, había sido desvelado.