La gira de un violín único
Violín «Boisser-Sarasate» que se expondrá en Oxford - efe

La gira de un violín único

Un Stradivarius del Conservatorio Superior de Música de Madrid se expondrá en el Ashmolean Museum de Oxford

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Boissier-Sarasate. Así se llama el Stradivarius del Conservatorio Superior de Música de Madrid que ha salido de España en dirección a Oxford. Allí formará parte de una exposición en el Ashmolean Museum dedicada a los instrumentos del más célebre luthier de la historia, Antonio Stradivari. El nombre de este violín hace referencia a dos de sus propietarios, el coleccionista y músico suizo Boissier y el mejor violinista español de la historia, Pablo Sarasate.

Conocido anteriormente como «El Rojo» —por la intensidad y magnífico estado de conservación de su barniz—, el instrumento fue tallado por Stradivarius en 1713. Pertenece a su período áureo y ya en el siglo XIX era considerado uno de los mejores violines del mundo. Una fama que se extiende hasta la actualidad, cuando se cree que es una de las cinco mejores piezas del «luthier» italiano. Por ello, y por su excelente estado de conservación, la Comunidad de Madrid tiene previsto declararlo Bien de Interés Cultural.

Este violín que ahora se expone en The Ashmolean Museum de Oxford, junto a las cuatro piezas del Palacio Real son las únicas obras de Stradivari existentes en colecciones públicas españolas. El violinista y compositor español Pablo Sarasate, lo donó al conservatorio madrileño tras su muerte.

Sarasate recomendó en su testamento que la pieza se expusiese en una vitrina, así es que su uso estuvo fuertemente restringido hasta hace unos años, cuando se comprobó que, para que se conserve mejor, debe utilizarse para producir música aunque sin sobrepasar un máximo de 200 horas anuales.

Por ese motivo el violín ha vuelto a sonar en los últimos años en actuaciones públicas como las que se organizan con ocasión del concurso internacional que premia a jóvenes talentos en honor a Pablo Sarasate, el violinista español más importante del siglo XIX que comenzó a tocar el violín a los cinco años.

Un instrumento protegido

Antes de pertenecer a él, estuvo en manos de Boissier, que vivía en Ginebra y que lo vendió a la casa Gand et Bernardel, de donde ya pasó a manos del español. Al pertenecer al Real Conservatorio Superior de Música de Madrid es la Comunidad la que atesora el instrumento.

La Dirección General de Patrimonio Histórico ha incoado el expediente para declararlo como Bien de Interés Cultural, una medida de protección necesaria para que salga de España y que se ha publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.