Marie Curie (derecha) y su hija, con el cuarzo piezoeléctrico - ABC

Marie Curie: la primera mujer en conseguir un Nobel

Descubrió el radio y con él la posibilidad de ver el interior del cuerpo humano

MADRIDActualizado:

María Sklodowska-Curie, la científica polaco-francesa que ha pasado a la historia por el descubrimiento de dos nuevos elementos químicos y el desarrollo de la radiactividad, fue pionera en alcanzar muchas metas. Nació en Varsovia en 1867 y su infancia y juventud estuvieron marcadas por las tempranas muertes de su hermana mayor y de su madre, así como por la opresión rusa que sufría su país. Tras graduarse con medalla de oro y pasar tres años trabajando como institutriz lejos de los suyos, en 1891 pudo cumplir su sueño y viajar a París para estudiar en la Universidad de La Sorbona. En 1893 logró licenciarse en Ciencias Físicas con el número uno de su promoción y, en 1894, en Matemáticas.

Su meta era volver a Polonia para vivir con su padre y seguir colaborando con la Universidad Volante, que de forma clandestina formaba a las mujeres. Pero, en 1895, su matrimonio con el eminente científico francés Pierre Curie cambió su apellido y el rumbo de su vida.

Marie Curie (derecha) y su hija, durante su visita en 1919 a este periódico
Marie Curie (derecha) y su hija, durante su visita en 1919 a este periódico- ABC

En enero de 1898, tras el nacimiento de su hija Irène, comenzó su tesis doctoral sobre las propiedades de los rayos uránicos recientemente descubiertos por Henri Becquerel. Seis meses después, utilizando el electrómetro inventado por su marido, anunció a la comunidad científica el descubrimiento de un nuevo elemento químico al que denominó polonio en honor a su país natal y, al finalizar el año, el descubrimiento de otro elemento químico que daría al matrimonio Curie fama universal: el radio. 1903 fue un año clave en su vida. En junio se doctoró en La Sorbona con mención muy honorable y, en diciembre compartió con Henri Becquerel y Pierre Curie el Premio Nobel de Física, siendo la primera mujer galardonada. Tres años después, Pierre falleció en un accidente y ella, a los 38 años, tuvo que demostrar al mundo su cuestionada valía profesional. Sustituyó a su esposo en la cátedra de La Sorbona y en la dirección del laboratorio y, en 1911 recibió en solitario el Nobel de Química, convirtiéndose en la primera persona premiada en dos ocasiones.

Durante la Primera Guerra Mundial desarrolló una encomiable labor humanitaria, salvando innumerables vidas al radiografiar a los heridos en el frente con los famosos coches petites Curie. El último tramo de su vida fue vicepresidenta del Comité de Cooperación Intelectual de la Sociedad de Naciones, donde abogó por las becas para estudiantes sin recursos y la unificación de la simbología científica.