Trabajos en Cueva Victoria, en Cartagena
Trabajos en Cueva Victoria, en Cartagena - UB

Los homínidos que entraron en Europa por Gibraltar

Investigadores hallan evidencias de la llegada de una especie humana desde África por el sur de la Península ibérica hace 900.000 años

MADRIDActualizado:
Molar de Theropithecus
Molar de Theropithecus

Investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) han encontrado evidencias de la posible entrada de homínidos en Europa por el sur de la Península ibérica hace unos 900.000 años. El estudio, publicado en la revista científica Journal of Human Evolution, se basa en la nueva datación de restos fósiles de humano y de primate africano encontrados en Cueva Victoria (Cartagena, Murcia).

Estos hallazgos, junto con restos de tecnología lítica de la misma época descubiertos en otro yacimiento cercano, y la coincidencia temporal con una bajada del nivel del mar, hacen pensar a los investigadores en la llegada de alguna especie humana (por las fechas, podría ser el Homo erectus, aunque aún se desconoce) desde África cruzando el estrecho de Gibraltar.

«Hasta ahora, la teoría dominante establecía que la dispersión humana desde África hacia Europa se había producido dando la vuelta al Mediterráneo por el norte y llegando a la Península a través de los Pirineos; pero nuestro trabajo, y otros estudios anteriores, sugieren la entrada de homínidos desde el sur en diferentes ocasiones», explica Lluís Gibert, investigador y profesor del Departamento de Geoquímica, Petrología y Prospección Geológica de la Facultad de Geología de la UB.

Falange humana

Falange de la Cueva Victoria
Falange de la Cueva Victoria

La hipótesis de los investigadores se sostiene sobre dos pilares. El primero es la datación de los fósiles de homínidos descubiertos en Cueva Victoria, una caverna del Pleistoceno inferior con tres kilómetros de galerías ubicada cerca de Cartagena. Se trata de una madriguera de hienas donde se han encontrado cerca de noventa especies de vertebrados, incluyendo una falange humana y restos de Theropithecus oswaldi, un primate africano similar a un papión. «Estos son los únicos restos de Theropithecus encontrados en Europa, lo que apoya nuestra idea del paso del estrecho», dice Gibert a ABC.es.

Premolar de Theropithecus
Premolar de Theropithecus

El nuevo trabajo muestra que tanto la falange como los restos del primate tendrían alrededor de 900.000 años, la misma edad que un hacha de mano encontrada en el yacimiento de Cueva Negra del Estrecho del Río Quípar, a 50 kilómetros de Cueva Victoria. «Son los primeros restos encontrados en Europa de tecnología achelense, un tipo de cultura lítica que aparece en África hace 1,6 millones de años y que, hasta la datación de Cueva Negra, se pensaba que no había llegado a nuestro continente hasta hace 600.000 años», recuerda el investigador, uno de los autores de la datación del hacha de mano achelense, que se publicó en 2009 en la revista científica Nature.

Caída del nivel del mar

El segundo pilar se refiere al periodo temporal en que vivieron estos homínidos, que parece coincidir con registros de una caída importante del nivel del mar —100 metros por debajo del nivel actual— que podría haber facilitado el cruce del estrecho. «Durante el último millón de años de historia geológica, el nivel del mar llega a caer más de 100 metros en períodos glaciares. La primera bajada de esta magnitud se da a los 0,9 millones de años, reduciendo la distancia entre África y Europa. Según reconstrucciones paleogeográficas, el estrecho estaría formado en ese momento por 5 kilómetros de agua, unas islas y 2 kilómetros más de agua, lo que es muy diferente a los 14 kilómetros de agua de la actualidad», explica Ferràndez.

Según los investigadores, esta entrada de homínidos tendría un precedente aún más antiguo, una dispersión por el sureste de la península ibérica hace cerca de 1,3 millones de años. Los últimos trabajos indican que la primera salida de homínidos de África habría tenido lugar a través de Oriente Medio y hacia arriba, a través de Asia Menor, hasta el sur del Cáucaso meridional hace 1,8 millones de años; pero «actualmente no existe ninguna evidencia sólida entre el Cáucaso y el sur de la península ibérica que indique una entrada en Europa anterior a 1,3 millones de años, siguiendo esta ruta y superando todas las barreras geográficas y climáticas que existían», afirman los investigadores.

Excavación de la Cueva Victoria
Excavación de la Cueva Victoria

La datación de los fósiles de homínidos de Cueva Victoria se realizó utilizando diferentes metodologías. Los investigadores analizaron ó el paleomagnetismo del área donde se encontraron los restos, un método de datación relativo que se basa en el estudio de la inversión de los polos magnéticos del planeta debida a la dinámica interna de la Tierra. Estos cambios no tienen una periodicidad concreta; pero quedan registrados en los minerales. El paleomagnetismo permitió concretar el marco temporal, que después se confirmó utilizando la técnica de uranio-torio, que permite refinar la datación midiendo la descomposición del uranio en los materiales con calcita, como los que se encuentran en la cueva. Además, un estudio sobre los fósiles de roedores encontrados en los sedimentos de la cueva coincidió en el marco temporal indicado por las técnicas de datación geológicas.