Imagen de una moderna especie de demoesponja que produce las mismas moléculas que las esponjas primitivas
Imagen de una moderna especie de demoesponja que produce las mismas moléculas que las esponjas primitivas - Paco Cárdenas

¿Es este el animal más antiguo de la Tierra?

Científicos han hallado fósiles de restos moleculares de una esponja que habría vivido hace entre 660 y 635 millones de años

MadridActualizado:

De forma común se señala la explosión cámbrica -periodo que se sitúa hace 530 millones de años y en el que proliferaron exponencialmente los organismos multicelulares- como el principio de los grandes grupos animales. Aquí se supone que surgió el antepasado a partir del cual evolucionaron los actuales peces, las aves, los mamíferos e incluso el ser humano. Sin embargo, según avanza la ciencia y la tecnología,cada vez se encuentran más evidencias de que nuestro predecesor podría haber existido mucho antes de lo que establece esta teoría, anticipando el origen del primer ser animal del planeta Tierra.

Es el caso de la investigación dirigida por Gordon Love, titular del departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de California, Riverside (Estados Unidos) y publicada en la revista «Nature Ecology & Evolution». Este grupo de científicos, centrados desde hace más de una década en encontrar la vida primigenia a través de biomarcadores, ha hallado la evidencia de animal más antigua que se conoce hasta la fecha: el rastro de una especie de esponja que habría vivido hace entre 660 y 635 millones de años. Es decir, cien millones de años antes de la proliferación de seres vivos pluricelulares en el Cámbrico. Además, el hallazgo sería anterior al último fósil catalogado como especie animal (publicado en la revista «Science» hace apenas un mes), y cuyos restos datan hace 558 millones de años.

«Los fósiles moleculares son importantes para rastrear animales primitivos, ya que las primeras esponjas probablemente eran muy pequeñas, no tenían esqueleto y, por lo tanto, no dejaron rastro de cuerpos bien conservados o fácilmente reconocibles», afirma Alex Zumberge, estudiante de doctorado que también ha participado en la investigación. Diversas investigaciones han concluido que la primera forma animal de vida habría sido una especie de esponja, de la que sería complicado encontrar, en efecto, fósiles corpóreos; aunque como el resto de ser vivos, han dejado su huella en el planeta a través de interacciones con el medio o secreciones -los biomarcadores- que, tras su análisis, arrojan datos del pasado más remoto de la aparición de la vida.

Al respecto, Love aclara para ABC que este estudio no trata de la captura del primer animal que apareció en la Tierra, «sino que estos análisis evidencian el momento en el que las primitivas esponjas eran lo suficientemente abundantes en ciertos ambientes marinos como para dejar un rastro detectable de biomarcadores». De hecho, el estudio recoge muestras de rocas antiguas de lugares tan distantes como Omán, Sibera e India.

Alex Zumberge (derecha) recoge muestras de rocas antiguas que luego serán analizadas
Alex Zumberge (derecha) recoge muestras de rocas antiguas que luego serán analizadas - UCR

Polémica en la investigación

El grupo de Love basa su nuevo trabajo en otro estudio previo realizado en 2009. Utilizando el mismo sistema, los investigadores encontraron un biomarcador estoroide desconocido, llamado 24-isopropilcolestano (24-ipc). Demostraron que esta molécula está presente en ciertas esponjas, aunque también en ciertas algas modernas, lo que implicaba que los restos hallados pudieran ser vegetales y no animales. Ahora, el nuevo estudio incluye a la teoría un nuevo biomarcador, el 26-metilstigmastano (26-mes), que solo sintentizan una serie de especies de esponjas modernas, llamadas demosponjas y que viene a «duplicar» la evidencia de vida animal.

«Este biomarcador de esteroides es la primera evidencia de que las demoespojas, y por lo tanto los animales multicelulares, estaban prosperando en los mares antiguos desde, al menos, hace 635 millones de años», zanja Zumberge. Por otro lado, Love señala que «es improbable que la combinación de estos dos esteroides en las demosponjas del Neoproterozoico encontradas en antiguas rocas pertenezcan a una rama extinta de demoesponjas» y que lo más factible es que la habilidad para crear estas moléculas surgiera en una especie primigenia con esta habilidad que se mantuvo a lo largo de la evolución, hasta las esponjas actuales.