Dos helicópteros de la compañía Sikorsky, del ruso Igor Sikorsky
Dos helicópteros de la compañía Sikorsky, del ruso Igor Sikorsky - Wikipedia

Cinco cosas que ves a diario y que inventaron los rusos

Además del famoso Sputnik, los científicos e ingenieros eslavos inventaron los televisores, el caucho sintético, la tabla periódica y los helicópteros

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Cuando unimos los conceptos «invención» y «Rusia» lo más probable es que nuestra mente rememore los momentos de mayor gloria de la astronáutica rusa. No hay que olvidar que el primer satélite artificial que orbitó la Tierra fue el Sputnik-1 (1957) y que a este país también le debemos la primera estación espacial de investigación permanente tripulada –la Mir-.

Pero quizás sean pocos los que puedan aventurar a enumerar algún avance científico ruso, a pesar de que ha habido muchos y en las más diversas disciplinas, desde la física hasta la oftalmología.

La tabla periódica

En el campo de la química hay que destacar la labor científica de Dimitri Mendeleyev (1834-1907), creador de la tabla periódica de los elementos químicos, con la que sentó las bases de la química moderna. Precisamente en este año conmemoramos el 150º aniversario de la creación de dicha tabla.

Curiosamente, en el año 2016 la tabla periódica incorporó dos nuevos elementos «rusos»: el número 115 o Moscovio (Mc) y el 118, llamado Oganesón (Og), en honor al científico ruso de origen armenio Yuri Oganesián. Este químico fue uno de los pioneros en la investigación de elementos superpesados.

Del helicóptero a la televisión

A comienzos del siglo XX la aviación era una promesa y en las primeras décadas surgió toda una legión de pioneros, con nombres tan conocidos como los hermanos Wright, Alberto Santos Dumont, Arthur Charles Hubert Latham o el español Juan de La Cierva. Pero, ¿quién recuerda a Sikorsky? ¿Cuál fue su contribución?

En este momento hay una empresa norteamericana –Sikorsky Aircraft Corporation- que es líder mundial en el diseño y construcción de helicópteros, y que fue fundada por el ruso Igor Sikorsky (1889-1972).

Su primer prototipo se remonta a 1910, era muy sencillo, tenía alas y una hélice, y consiguió que se elevase en el cielo. Iniciativa no le faltaba a Sikorsky, pero no disponía ni del dinero ni del apoyo suficiente para llevar a cabo un proyecto de gran envergadura.

La oportunidad surgió después de la Revolución Rusa, fue entonces cuando Sikorsky emigró a Estados Unidos y allí, con la ayuda inestimable del compositor Serguéi Rachmaninov, fundó su propia empresa. Tuvieron que pasar más de veinte años para que levantara el vuelo un helicóptero diseñado por él.

El televisor

Otro de los inventos que cambiaron la vida de los europeos del siglo XX, al menos la disposición del comedor de los hogares españoles, fue el televisor, una invención del ingeniero ruso Vladimir Zworikin (1889-1982).

A pesar de sus orígenes la patente floreció muy lejos de su madre patria, en los lejanos Estados Unidos. Fue allí donde en 1923 la presentó por primera vez, seis años después fabricó un kinescopio (tubo de vacío receptor de televisión) y dos años más tarde el iconoscopio (el tubo transmisor).

El caucho sintético

¿Se imagina una red eléctrica sin transformadores? El transformador se llamó en sus inició, en la segunda mitad del siglo XIX, «fraccionamiento de la luz». Sus progenitores fueron dos rusos, Yáblochkov y Usaguin.

El primer caucho sintético –polibutadieno- apareció en 1910 y fue sintetizado por Serguéi Lébedev (1874-1934). En 1931 en Leningrado empezó a funcionar la primera planta del mundo que producía caucho sintético.

Los árboles, los sufridos y silenciosos proveedores del caucho natural, nunca podrán agradecer lo suficiente a Lébedev su aportación al campo de la ciencia. Los usos más difundidos del caucho sintético son las cubiertas para coches, aviones y bicicletas, así como elementos de aislamientos y material médico.

M. Jara
- M. Jara

Pedro Gargantilla es médico internista del Hospital de El Escorial (Madrid) y autor de varios libros de divulgación