Qué llevar en la mochila para viajar a destinos fríos

Fuera vaqueros y zapatos de tacón, para pasear a menos de cero grados lo importante es estar caliente

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Hacer la maleta puede suponer un verdadero quebradero de cabeza pero aún puede resultar más complicado si el destino a donde se viaja las temperaturas no suben de los cero grados. Para facilitarte el trabajo el buscador de vuelos Skyscanner ha elaborado un listado que te ayudará a hacer un equipaje a prueba de frío, lluvia o nieve.

1. Piezas de ropa adecuadas

El error más común de un viajero que hace su primera mochila para el frío es meter muchas cosas. Ir bien abrigado no significa llevar muchas piezas de ropa, significa llevar las piezas de ropa adecuadas. En este caso, las piezas de ropa adecuadas son aquellas que están realizadas con materiales de calidad y pueden superponerse hasta convertirnos en pequeñas cebollas textiles. El grosor de estas piezas debe ir aumentando gradualmente (la más fina, abajo; la más gorda, arriba) y su grosor total debe permitir la articulación de brazos y piernas con normalidad.

2. Aplicar la técnica de la cebolla

A la hora de vestirte por capas o aplicar la técnica de la cebolla, recuerda que cuanta mejor calidad tenga cada una de las capas que vayas a ponerte menos capas necesitarás para mantenerte calentito. Existen tantos tipos y combinaciones de capas como viajeros, pero capa de lana sobre ropa interior y camiseta de tirantes, más capas intermedias varias, más capa superior impermeable es un clásico que nunca falla. Recuerda que las capas intermedias deben ir colocadas de más fina (más cerca de la piel) a más gruesa y que no pueden ser muy ceñidas. Si las capas son muy ceñidas el aire no circulará entre ellas y no te mantendrá calentito. Recuerda también que es absolutamente vital que la última capa sea impermeable: el frío mojado es mucho más frío. ¡Y lo mojado expuesto al frío acaba por congelarse!

3. Protege pies y manos

Una de las partes del cuerpo más sensible al frío son los dedos de manos y pies. Si vas a invertir en algo, invierte en protegerlos. También a ellos les puedes aplicar la técnica de la cebolla. En el caso de las manos, prueba capa de guantes más capa de mitones más capa de manoplas (cuanta mejor calidad tengan estas capas, mejor y, si quieres vestir tus manos como un pro, asegúrate de que las manoplas sean impermeables). En el caso de los pies, ponte un calcetín fino, un calcetín de lana gordo y botas de nieve. Por botas de nieve no nos referimos a botas de esquiar ni a crampones para pasear por un glaciar, nos referimos a botas impermeables, a poder ser forradas de borreguito o algún tipo de tejido protector por dentro, con las que poder caminar sobre nieve o hielo cómodo y caliente.

4. Artículos imprescindibles

Por si todo esto de ropa adecuada y la técnica de la cebolla te parece poco concreto, ahí va un listado de lo que necesitas para sobrevivir en un destino frío una semana (si vas más tiempo, aceptamos un jersey de lana más, pero nada más. En los destinos fríos también hay lavadoras, utilízalas):

- Siete pares de mudas y siete pares de calcetines normales.

- Un par, máximo dos pares, de calcetines de lana.

- Un conjunto de ropa interior térmica o ropa interior de invierno. Por ropa interior térmica o ropa interior de invierno nos referimos a un pantalón y una camiseta muy cómodos, finos y calentitos que parecen un pijama. Se visten directamente sobre la ropa interior. Son una prenda básica en cualquier armario nórdico y una inversión que merece la pena cuando vas a viajar a un destino frío. Especialmente, el pantalón.

- Tres camisetas normales, para que sirvan de capas intermedias.

- Dos polos no muy gordos, uno de cuello alto, para que sirvan de capas intermedias.

- Una chaqueta no muy gorda (opcional), para que sirva de capa intermedia superior.

- Un jersey de lana bueno y todo lo gordo que quieras, para que corone las capas intermedias anteriores.

- Un abrigo que soporte temperaturas bajo cero de verdad. Si vas a viajar a un destino frío necesitas una chaqueta que sea capaz de resistir temperaturas frías y, a poder ser, agua, viento y nieve. Si tienes chaqueta para la nieve, esa puede valer. Si no tienes chaqueta para la nieve, tampoco vayas a buscar la chaqueta más cara de la marca más de moda. Hay marcas deportivas muy populares que venden chaquetas a precios asequibles que resisten sin problemas más de 20 grados bajo cero. Una de esas es más que suficiente, especialmente, si es impermeable.

- Un pantalón de nieve que sea impermeable, para que te abrigue y te aísle del frío a la vez. Te lo pondrás encima del pantaloncito de ropa interior de invierno.

- Un pantalón cien por cien impermeable, por si el pantalón de nieve que pensabas que era impermeable no lo es.

- Un buen par de guantes y unos mitones, las manoplas son opcionales. Si te gusta la fotografía, existen guantes para poder fotografiar cómodamente en situaciones de frío extremo. En este caso, quizá te interese también llevar unas manoplas de las que se abren por la parte de arriba dejando al descubierto los dedos para permitir su movilidad.

- Un buen gorro de lana y unas orejeras. Las orejeras son opcionales, sobre todo, si no estás acostumbrado a ellas y el gorro te cubre las orejas.

- Una bufanda de lana, que sea cómoda y pese poco.

- Una braga o buff polar o normal, para ponerte debajo de la bufanda de lana y que pueda taparte la nariz y orejas si las condiciones son realmente frías.

- Un par de botas de nieve impermeables.

- Baterías extra o externas para teléfonos móviles y cámaras, porque con el frío las baterías de los dispositivos electrónicos se descargan mucho más rápidamente.

5- Artículos recomendables

Aunque no son imprescindibles, los siguientes tres objetos son muy recomendables a la hora de hacer una mochila para un destino frío. - Unas medias gordas o unas mallas finas, por si tus piernas piden una capa más entre la ropa interior de invierno y el pantalón de nieve impermeable.

- Un termo para líquidos. Llevar un termo para líquidos no es obligatorio, pero sí muy conveniente porque en él podrás llevar contigo café, té o cualquier cosa caliente para tomarla allá donde vayas en cualquier momento. La bebida caliente te reconfortará cuerpo y espíritu y, si te la llevas de casa, no perjudicará a tu bolsillo ni modificará tu itinerario. Si no quieres llevar un termo de casa, puedes comprar uno en el destino y llevártelo a la vuelta de recuerdo.

-Un traje de baño. Igual que el termo para líquidos, llevar traje de baño tampoco es obligatorio, pero sí muy conveniente porque en muchos destinos fríos hay atractivos como saunas y piscinas termales. Una forma fantástica de empezar o terminar un día que suele requerir bañador o bikini.

6- Artículos prescindibles

Absolutamente todos los artículos no mencionados en la lista son prescindibles en un destino frío. Ahora, nos hemos tomado la libertad de realizar una lista de artículos prescindibles y absurdos en una mochila para un destino frío.

Botas de agua tipo «katiuskas». Por muy impermeables que sean normales son frías. Si las llevas a cualquier destino con temperaturas bajo cero, se te congelarán los pies. Si encima las tienes que meter en la mochila, te ocuparán media mochila.

Abrigos de paño, cazadoras vaqueras, chaquetas que no abrigan lo suficiente, pero son bonitas. Por muy bonitos que sean los abrigos, si no van a abrigarte lo suficiente en un destino de frío, déjalos en casa. Cuando hagas la mochila para un destino frío apuesta más por ande yo caliente, ríase la gente que por antes muerta que sencilla.

Pantalones vaqueros, no hay prenda más inútil que unos pantalones vaqueros en un destino frío. No solo no te abrigan, además te calan y te dan frío.

Zapatos de tacón y zapatillas tipo Converse. A no ser que tengas que ir a una boda o fiesta de etiqueta no lleves este tipo de zapatos porque no los utilizarás. Las zapatillas de loneta tampoco son prácticas a no ser que sea para estar por el alojamiento siempre en interior. Se mojan y son frías.

7- Cómo hacer la mochila para el frío

Para hacer una mochila para viajar a un destino frío no es necesario ningún consejo más allá de los consejos normales. Aunque de entrada puedas pensar lo contrario, a un destino frío puedes viajar perfectamente con equipaje de mano porque las cosas que más abultan las vas a llevar puestas. Si para volar calzas las botas de nieve y te pones -o llevas en el brazo- la chaqueta para temperaturas bajo cero y el jersey de lana, lo que te queda en la mochila es más o menos el contenido de una mochila normal y corriente.