El Espejo del agua de Burdeos se sitúa frente a la plaza de la Bolsa
El Espejo del agua de Burdeos se sitúa frente a la plaza de la Bolsa - TURISMO DE BURDEOS

El nuevo esplendor de Burdeos: por qué merece la pena ir

De la Ciudad del Vino a la restauración del centro histórico, una ruta por una de las ciudades de moda en Europa

BurdeosActualizado:

Burdeos está en boca de todos desde hace varios años, y no solo por sus vinos. Gracias al continuo proceso de restauración que desde 2003 se aplica sobre sus edificios para devolverles el esplendor de antaño, la ciudad francesa, capital de la región de Nueva Aquitania, ha recuperado el característico color dorado que lucía la piedra caliza empleada en construcción allá por el siglo XVIII.

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Otro elemento arquitectónico característico de esa época, las máscaras -que evocan a seres de la mitología griega y romana, así como sugieren la historia, sobre todo marítima, de Burdeos-, también se aprecian a simple vista. De hecho, si lo deseas, y dispones de tiempo, puedes ir contando las más de 3.000 que aún permanecen expuestas a las condiciones climáticas y a las miradas de vecinos y turistas.

El centro histórico de Burdeos, que se puede recorrer a pie, en bici o tranvía, forma parte del Patrimonio Mundial. Así lo declaró la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en 2007. Y, dentro de él, destaca la plaza de la Bolsa, que se ha convertido en el lugar más reconocible de la ciudad. En sus orígenes, se encontraba separada del río Garona por unas verjas que fueron derribadas durante la revolución francesa. En el corazón de la misma, desde 1869, se observa una fuente dedicada a las tres Gracias, aunque antes ocuparon esa misma ubicación una estatua ecuestre del rey Luis XV y otra del emperador Napoleón Bonaparte. Recientemente, frente a la plaza de la Bolsa, se ha instalado el «Espejo de agua» más grande del mundo: casi 3.500 metros cuadrados. Se trata de una gigantesca placa de granito que refleja los edificios aledaños y renueva cada 25 minutos su agua, expulsando también vapor.

EL Gran Teatro de Burdeos
EL Gran Teatro de Burdeos - TURISMO BURDEOS

«Junto a los palacios de la ópera de Versalles (París) y Turín (Italia), el Gran Teatro de Burdeos constituye una de las salas de espectáculos del siglo XVIII más bellas del mundo», aseguran desde la oficina de Turismo. Los guías, como Javier Hernández, también te recomiendan visitar la torre del campanario de la catedral de San Andrés, denominada torre Pey-Berland, en alusión al arzobispo que mandó erigirla. Sus tres campanas (bautizadas Marie, Clémence y Marguerite) repican desde una altura de 66 metros. Muy cerca, el antiguo palacio Rohan se ha convertido en la actual sede del Ayuntamiento.

Otro novedad de Burdeos es La Ciudad del Vino: un museo interactivo y sensorial que atesora en su interior distintos módulos temáticos (accesibles en 8 idiomas) relacionados con la historia, elaboración, producción y transporte de los caldos bordeleses... y del resto del mundo; dado que en el espacio reservado a la cata, por ejemplo, puedes decantarte por cualquiera de las numerosas opciones internacionales que incluye la carta.

La Ciudad del Vino de Burdeos
La Ciudad del Vino de Burdeos - TURISMO BURDEOS

El Camino de Santiago también discurre por Burdeos. Con respecto a esta peregrinación de origen medieval, Hernández destaca que «aquí se clasificaron tres iglesias de las 71 que, en total, fueron elegidas dentro del itinerario (Catedral San Andrés; la basílica de San Miguel y la de San Severino)».

Por último, en 2017, distintas publicaciones especializadas en viajes y gastronomía distinguieron a la ciudad como una de las más «atractivas» y donde «mejor» se come. En la actualidad, Burdeos alberga numerosos restaurantes condecorados con estrellas Michelin, como los que gestionan Pierre Gagnaire, Gordon Ramsay y Philippe Etchebest.