Las víctimas suelen recibir comentarios desagradables
Las víctimas suelen recibir comentarios desagradables - ABC

Tener una discapacidad aumenta el riesgo de sufrir acoso escolar

El primer ciclo de Educación Secundaria es donde se detecta en mayor medida este fenómeno, a través de WhatsApp

MADRIDActualizado:

El 79,5% del alumnado con discapacidad indica que «ser diferente» es un factor desencadenante para sufrir acoso escolar, al tiempo que el profesorado señala que «el silencio de las víctimas» es una de las principales barreras para solucionar este problema, según revela el estudio «Acoso y ciberacoso escolar en alumnado con discapacidad» presentado ayer en la Fundación ONCE y el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), en el Colegio Gredos de San Diego de Madrid.

La presentación contó con la presencia de la ministra de Educación y Formación Profesional en funciones, Isabel Celaá, que precisamente destacó que «el mayor reto es aceptar la diversidad, porque ser diferente no es una categoría sino una relación: es ser diferente en contraste con otros y no como característica, pues todos somos diferentes».

«La heterogeneidad de nuestras escuelas es una seña de identidad que debemos promover y, así, un factor de protección ante situaciones de acoso, de modo que debemos aprender a convivir», añadió la ministra. Por ello, resaltó que el Ministerio trabajará en la creación de planes de convivencia conjuntamente con los colegios.

Por otro lado, el estudio indica que los cursos en los que se registra una mayor proporción de acoso son el primer ciclo de Educación Secundaria (40%) y el segundo de Educación Primaria (37%), y que las burlas, el aislamiento y el rechazo son las modalidadesde violencia escolar más frecuentes (8 de cada 10 casos). Asimismo, el alumnado víctima de ciberacoso lo ha sido, sobre todo, por recibir comentarios desagradables a través de WhatsApp (18,8%) y Facebook (10,3%).

Cómo solicitar ayuda

Asimismo, 8 de cada 10 profesionales del ámbito educativo piensa que «el silencio de las víctimas» es una de las principales barreras para solucionar los temas relacionados con el acoso. Más de la mitad de los profesionales del ámbito educativo (el 57,5%) son conocedores de la situación de acoso porque se lo ha contado un compañero del alumno o porque ha sido la misma víctima quien se lo ha confesado (56,9%).

«Muchos de los niños afectados dicen no saber qué hacer ni cómo solicitar ayuda ante estos hechos y, por esto, callan», señaló la directora de Formación y Empleo, Operaciones y Transformación de la Fundación ONCE, Sabina Lobato, quien presentó el informe. Igualmente, afirmó que «hay quienes se aíslan, tratan de evitar el enfrentamiento, y hay quienes se lo cuentan principalmente a padres y amigos, que son a las personas a las que le tienen más confianza».

El estudio añade que las reacciones más frecuentes de los niños que sufren acoso suelen pasar por el empeoramiento de las calificaciones (31,3%), el descenso de la motivación para asistir a clase (57,8%) y por el incremento de la tristeza (62,55%) y las «ganas de llorar» (53,6%).