AFP

El Papa Francisco y Benedicto XVI, en plena sintonía para erradicar los abusos sexuales

El articulo del Papa emérito, manipulado por los enemigos de Francisco

Corresponsal en El VaticanoActualizado:

«Al final de mis reflexiones quisiera dar las gracias al Papa Francisco por todo lo que hace para mostrarnos continuamente la luz de Dios que, en nuestros días, no se ha ocultado. ¡Gracias, Santo Padre!».

Así termina el artículo de Benedicto XVI sobre abusos sexualesde menores, enviado como material preparatorio de la cumbre antipedofilia de presidentes de conferencias episcopales de todo el mundo el pasado febrero. Según el autor, «después de haber contactado al secretario de Estado, Pietro Parolin y al mismo Santo Padre, considero oportuno publicarlo en ‘Klerusblatt’», una revista para sacerdotes en Munich.

Como prefecto de la Doctrina de la Fe y como papa, Benedicto XVI, afrontó esa plaga marcando rumbos de endurecimiento legal y expulsión del sacerdocio, que Francisco ha extendido a los obispos encubridores. Ambos se aprecian de verdad y se ven con frecuencia.

Por desgracia, personas que usan a Benedicto XVI como arma contra Francisco, pasaron el artículo a la galaxia de medios del grupo EWTN y otros que lanzaron el pasado mes de agosto el desquiciado manifiesto del ex nuncio Carlo Maria Viganò en que pedía la dimisión del Papa. Estos medios hostiles lo presentaron como un reproche a Francisco o a la cumbre anti abusos, para cuya preparación lo escribió.

El texto, de corte académico, afirma que los cambios en la teología moral y la revolución sexual del 68 agravaron el abuso de menores. La asociación de teólogos morales de Alemania le respondió que, si bien han evolucionado en temas de moral matrimonial, nadie justifica la pedofilia, y que la reacción contra los abusos viene precisamente de la «sociedad que ha abandonado a Dios».

Afirman que «han sido los responsables de la Iglesia quienes han encubierto a los autores de esos delitos, empantanado los procesos y descuidado a las víctimas». Se trata de un debate académico en que ambas partes aportan datos correctos junto a otros que lo son menos.

Respecto a la cumbre anti abusos, el padre Federico Lombardi -antiguo portavoz de los dos papas, moderador de la cumbre, y presidente de la Fundación Ratzinger- señala que la ponencia de Charles Scicluna «recoge ampliamente la carta del Benedicto XVI a los católicos de Irlanda en 1910», un eje de actuación de Francisco.

Por eso, «ver una fractura solo se puede explicar como una manipulación artificial, consecuencia de una grave falta de conocimiento del tema».