Chadia Chaouch, que pasó dos veces por un cáncer de mama, en la cima de la montaña
Chadia Chaouch, que pasó dos veces por un cáncer de mama, en la cima de la montaña - FOTO CEDIDA A ABC
Día Mundial del Cáncer de Mama

«La montaña es el cáncer. Hay que subir poco a poco»

Chadia Chaouch pasó su primer cáncer de mama cuando tenía 36 años. Engordó 40 kilos por los tratamientos, decidió empezar a andar y terminó escalando 4.163 metros

MadridActualizado:

Las secuelas del tratamiento del cáncer de mama fueron las que animaron a Chadia Chaouch, franco-tunecina residente en España desde hace 25 años, a empezar a salir a correr. Tras pasar dos veces por la enfermedad y engordar 40 kilos, decidió ponerse las zapatillas de deporte y cambiar su vida. Lo que primero eran paseos andando, se convirtieron en trote, hasta que finalmente empezó a correr, algo que le ayudó a superar ese estrés que invadió su mente desde el primer momento en el que supo que tenía cáncer.

Cinco operaciones, una mastectomía y muchos efectos derivados del tratamiento para superar la enfermedad no impidieron que la actitud de Chadia fuera positiva. Empezó corriendo cinco kilómetros diarios, que luego subió a diez, quince y veinte hasta que, finalmente, se animó a correr una maratón. Su última hazaña va más allá, ya que el pasado septiembre esta mujer de 46 años, junto a pacientes de otros países que también habían pasado por cáncer de mama, escaló una montaña suiza de 4.163 metros de altura, el Breithorn, representando a España en el reto «Spirit of Solidarity».

La sensación al llegar a la cima, cuenta, es similar a la que invade a las mujeres cuando finalizan los tratamientos. «Es una sensacion de mucha plenitud, de mucho bienestar. Te das cuenta de que puedes enfrentar eso y tienes fuerza para poder seguir el camino», explica. Compara la subida a esta montaña con la enfermedad por la que ha pasado: «La montaña es el cáncer en sí. Tenemos que ir subiendo poco a poco, con mucha paciencia, paso a paso y con cuidado. A veces nos vamos a encontrar con obstáculos, pero que poco a poco se van superando».

El apoyo que se dieron unas a otras mientras subían hasta la cima es otra de las cosas que considera que ayudó a que completaran la aventura. En este aspecto también encuentra similitudes con la enfermedad, pues piensa que el respaldo que recibe una mujer cuando pasa por la enfermedad tanto por parte de sus familiares, amigos y de los profesionales que la atienden es uno de los aspectos básicos para poder afrontar la situación con el mejor ánimo.

Mientras superaba el cáncer, Chadia plasmaba sus vivencias en unos escritos, que con el tiempo derivaron en libro, «Corredora de la vida». Ahora, prepara ya el segundo. Pero también se dedica a impartir charlas en hospitales, destinadas sobre todo a sanitarios, para que entiendan la importancia que tiene para el paciente la comunicación en estos casos. «La manera en la que me lo dijo mi médico me ayudó y me tranquilizó muchísimo. Cuando a un paciente se le dice de forma serena, y no brusca, se adherirá mejor al tratamiento. Es una persona que pide que se le escuche y entienda y se le ayude».

Chadia Chaouch en la cima del Breithorn
Chadia Chaouch en la cima del Breithorn - FOTO CEDIDA A ABC