La ministra de Educación, Isabel Celaá
La ministra de Educación, Isabel Celaá - ABC

Celaá dice que solo el 0,2% de los libros de texto que se editan en España adoctrinan

La ministra asegura en el Congreso, como respuesta a una interpelación del PP y al malestar de los padres, que es «mentira» que vaya a cerrar los colegios de educación especial

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La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha asegurado hoy en el Congreso que de los 60.000 libros de textos que se editan en España, el 0,2% «tienen adoctrinamiento reconocido», según datos de editores de España, y ha incidido en que la publicación de estos manuales no necesita autorización del Gobierno, en una respuesta al diputado de Ciudadanos Toni Cantó sobre la situación de adoctrinamiento en aulas de diferentes comunidades autónomas.

Por otra parte, Celaá ha asegurado que es «mentira» que se haya planteado «cerrar los centros de educación especializada». Lo que sí va a hacer, «como se venía haciendo, es incorporar a las personas con diversidad funcional en centros oridnarios», de acuerdo con los padres.

La portavoz de Educación del Grupo Popular, Sandra Moneo, retó a la ministra a que se pronunciara sobre si pensaba cerrar estos centros de educación especial, en el transcurso de la interpelación de su grupo para que explique «si la reforma educativa va a garantizar el derecho a una educación de calidad y a la libertad de enseñanza».

Moneo le respondió que el cierre de los centros de educación especial «no se lo ha inventado el PP. Lo manifiestan las familias en los medios de comuniación todo el tiempo. El texto es ambigüo, con una calculada ambiguedad».

La ministra de Educación, Isabel Celaá, aseguró en el Senado en noviembre de 2018 que tenía intención de que los centros de educación especial se conviertan en «centros de apoyo a la inclusión que brinden asesoramiento y ayuda para que los alumnos de estos centros puedan incorporarse progresivamente a los ordinarios».

Este anunció provocó un gran malestar entre los padres de hijos con problemas especiales. Actualmente, en nuestro país, según los últimos datos de Educación, de los 217.275 alumnos con discapacidad o un trastorno grave matriculados en el curso 2016-17, hay 35.850 (16,5% del total) en centros específicos, mientras que el resto, es decir, 181.425 (83,5%) están en centros ordinarios.

«Esto no es una cuestión de porcentajes, cada niño debe ser tratado como un caso particular. Hay casos en los que los padres quieren que estén en ordinarios y otros en los que no. Abogamos por el bien de nuestros hijos, ¿cómo se me puede decir a mí como padre que no quiero lo mejor para mi hijo?», critica Rojo.