Una multitud celebra el fallo en la sede del tribunal, este viernes - reuters

EE.UU. aprueba el matrimonio homosexual

El Tribunal Supremo ha legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que pone fin a una batalla de décadas del activismo homosexual

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En una decisión histórica para los derechos civiles en EE.UU., el máximo órgano judicial del país ha decidido establecer el matrimonio homosexual como un derecho garantizado por la Constitución para todos los ciudadanos estadounidenses. ( Sentencia completa aquí).

Hasta este momento, el matrimonio homosexual estaba legalizado en 36 estados del país. El 70% de la población estadounidense vive en territorios donde es posible casarse con una persona del mismo sexo.

La sentencia favorable del Supremo se ha conseguido con una mayoría mínima de 5 votos a favor y 4 en contra.

El dictamen cierra décadas de lucha y batallas legales de los activistas a favor del matrimonio homosexual, en un proceso en el que el Supremo ha concedido victorias parciales a los defensores de esta causa hasta la decisión definitiva de hoy.

El dictamen refleja el acelerado proceso de cambio que ha vivido EE.UU. sobre esta cuestión en los último años. Massachusetts se convirtió en 2004 en el primer estado en aprobar el matrimonio homosexual. Hasta 2010, solo se reconoció en otros cinco estados (California, Connecticut, Iowa, Vermont y New Hampshire).

Desde entonces, el número de estados que han adoptado legislaciones que amparan ese derecho se ha disparado, al igual que la opinión pública ha evolucionado sobre la conveniencia de reconocer el matrimonio para gays y lesbianas: según Pew Research, el 57% de los estadounidenses rechazaba el matrimonio homosexual y el 35% lo apoyaba en 2001. Hoy, la tendencia se ha invertido: el 57% lo apoya y el 39% lo rechaza.

Un cambio de actitud

El cambio de actitud de la opinión pública también ha afectado a la política. El presidente de EE.UU., Barack Obama, que titubeó al comienzo de su carrera política sobre este asunto, no declaró públicamente su apoyo al matrimonio homosexual hasta mayo de 2012, con sus segundas elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina.

También fue progresiva la aceptación del derecho de los homosexuales al matrimonio por parte del Tribunal Supremo. En octubre del año pasado, se negó a tratar los recursos que algunos demandantes planteaban ante decisiones de tribunales inferiores que permitían normas sobre matrimonio homosexual en algunos estados. A pesar de que no entraba de lleno en el asunto, suponía una victoria tácita para el activismo homosexual, que veía cómo la normativa aprobada en muchos estados no iba a contar con la oposición del máximo órgano judicial.

Finalmente, en enero, el Supremo decidió tratar el asunto en profundidad, a raíz de demandas de parejas gays y lesbianas de Kentucky, Michigan, Ohio y Tennessee, estados en los que no se ha reconocido su capacidad para casarse.

Como se ha visto en la ajustada decisión del máximo órgano judicial, el matrimonio homosexual es un asunto todavía polarizador en EE.UU, a pesar de su reconocimiento. Pero la tendencia -marcada por la opinión pública, la cada vez mayor defensa por parte de los políticos y las decisiones judiciales favorables- es que cada vez lo sea menos.