En opinión del presidente de Médicos Sin Fronteras en España la respuesta de la OMS y los países occidentales ha sido tardía e insuficiente
En opinión del presidente de Médicos Sin Fronteras en España la respuesta de la OMS y los países occidentales ha sido tardía e insuficiente - Isabel B. Permuy
presidente de msf-españa sobre el ébola

«Muchos líderes mundiales se arrepentirán de no ver la magnitud de lo que está pasando»

José Antonio Bastos describe los 3.600 casos declarados de ébola como la «punta del iceberg» de una epidemia que ha colapsado los sistemas sanitarios y cuya expansión se está acelerando

Actualizado:

El número de muertos y de infectados por el virus ébola casi se ha duplicado en un mes en África occidental y la epidemia cada vez se extiende más rápido. Hasta el punto que la Organización Mundial de la Salud estima que se llegará a 20.000 casos en tres meses si no se le pone freno. Quizás por eso Joanne Liu, la presidenta internacional de Médicos Sin Fronteras, una de las principales ONG que trabaja en tratar a los pacientes de ébola y en informar a la población sobre cómo combatirlo, dijo este martes y ante la ONU que «los estados miembros de Naciones Unidas tienen la responsabilidad histórica de actuar». Y pintó un panorama desolador para reflejar la situación actual, con sistemas sanitarios colapsados, problemas de abastecimiento de alimentos a causa de las restricciones de movimiento y enfermedades comunes que quedan sin tratar.

Días después de esta comparecencia, el presidente de la rama española de MSF, José Antonio Bastos (Jaca, 1961) responde a las preguntas de ABC sobre el brote de ébola que ya ha provocado al menos 3.685 casos y 1.841 muertes. Preside la ONG desde 2010 y ha sido director de Operaciones en Holanda y en España. Su trabajo en MSF le ha llevado a Bolivia, Kenia, Somalia, Tanzania, Ruanda, República Democrática del Congo, Angola y Uganda. Y le llevó en su día a dejar su trabajo como médico de familia en Barajas. ( Entrevista completa a José Antonio Bastos)

-¿Comparte una visión tan negativa como la de Joanne Liu sobre el brote?

Sí, la comparto y creo que vale la pena matizarla un poco. (...)No solo es una epidemia con 6.000 casos y 3.000 muertes, que seguramente serán las cifras más reales. Además ha colapsado los sistemas de salud, en unos países con sistemas ya de por sí muy, muy frágiles. Esta epidemia está en una fase de gran aceleración ahora mismo. Y la estimación de Naciones Unidas es que llegaremos 20.000 casos.

El ébola parece estar diseñado para colapsar sistemas de salud

Y creo que los 3.000 casos son la «puntita» de un «iceberg» (...) de todo el sufrimiento humano que está epidemia está causando. (...) El ébola es un virus que parece estar diseñado para colapsar sistemas de salud. (...)Y está dejando a la población completamente desasistida. (...)Provoca un pánico social muy importante, con un alto grado de violencia social. Con unas consecuencias en la economía dramáticas, no se cumplen los ciclos de trabajo agrícola, (plantar, recolectar, etc) y por dificultades de comercio (...) hay zonas donde hay problemas de abastecimiento y de distribución de alimentos.

Por si fuera poco es una enfermedad socialmente estigmatizante, físicamente muy dolorosa y que produce una muerte en situación de aislamiento social y rechazo familiar. No solo es una enfermedad que mata, sino que además mata de una manera muy inhumana.

-¿Diría que los países occidentales y la OMS han reaccionado tarde y mal?

No hay ninguna diferencia en el terreno desde que se declaró la emergencia

Sí, desde luego con la única salvaguarda para ellos de que es una epidemia nueva que nadie sabía cómo se iba a comportar. (...) Los países occidentales en general, incluyendo España, han tardado en reaccionar. Han estado muchísimo más centrados en prepararse para recibir unos pocos pacientes de ébola. En vez de contribuir en apagar el fuego en su origen, se han preocupado por las chispas que les saltaban. Eso es un caso de ceguera o miopía política.

La OMS ha tardado mucho en declarar la emergencia internacional, y una vez que se ha declarado este 8 de agosto, tardó casi 20 días en proponer un plan concreto para esa emergencia. En cuatro días va a pasar un mes completo y en el terreno no hay ninguna diferencia desde que se declaró.

-Pero, ¿se espera que llegue ayuda en las próximas semanas?

Esperemos que sí. Por eso estamos en MSF, una vez más, a riesgo de ser llamados alarmistas, diciendo que como no haya una reacción seria esto va a ir muy mal.

Si el tifón de Filipinas o el terremoto de Haití provocaron una respuesta internacional enorme, basada en la solidaridad y la compasión, (...) una epidemia como esta que tiene connotaciones para la salud pública muy importantes, es chocante que no esté provocando una reacción parecida.

Los líderes mundiales se arrepentirán de no ver lo que está pasando

Si no se detiene ahora será muchísimo peor, tendrá un impacto brutal en el Oeste de África, con toda certeza en otras partes de África y del mundo, y yo creo que será un acontecimiento histórico remarcable en el que muchos líderes mundiales se arrepentirán de no haberse dado cuenta a tiempo de la magnitud de lo que estaba pasando.

-¿Qué hace falta para contener el brote?

Hace falta que los líderes políticos se den cuenta de la magnitud del problema. Y que se comprometan a tomar acción en ello y que luego tomen estas acciones. Lo primero es una financiación internacional masiva, que la hubo para Haití o para Filipinas, y en segundo lugar, apoyo y compromiso político para solucionar el problema al margen de los intereses cruzados.

Las reacciones convencionales y decisiones políticas tardarían demasiado

Además creemos que las reacciones convencionales y decisiones políticas tardarían demasiado. Suelen demorarse semanas y meses y no podemos permitirnos semanas y meses ahora mismo. (...) Casi todos los países desarrollados del mundo tienen unidades especializadas, militares o civiles, de trabajo con equipo de aislamiento, para amenazas químicas, biológicas y nucleares. (...) Pensamos que igual que en los terremotos se envía a los bomberos de muchos países, a esta epidemia habría que enviar a estas unidades.

-Según la presidenta, Joanne Liu, las medidas coercitivas han ayudado más a extender el miedo que a detener al virus. ¿Qué alternativa hay? ¿Son necesarias?

El pánico y las medidas coercitivas aceleran la transmisión del virus

Hay que encontrar un punto de equilibrio. El pánico con violencia y descontrol no es deseable. La represión y las medidas coercitivas tampoco son deseables porque si se combinan con el pánico producen mucha búsqueda de circuitos alternativos, clandestinos y subterráneos de movimiento que aceleran la transmisión.

Es más efectivo informar y ayudar a las comunidades. (...) Es más fácil hacer buenos sistemas de control en los aeropuertos, trenes y autobuses que prohibir el movimiento (...) Porque en ese caso la gente se seguirá moviendo y no se les podrá controlar.

-¿Qué le parece el miedo de la sociedad a que el virus llegue a Europa, un país con sistemas sanitarios eficaces, mientras en otros lugares están muriendo cientos de personas en medio de sistemas con muy pocos recursos?

Es una reacción muy humana de miedo, porque es muy preocupante. A mí me da miedo el ébola. Estuve en el año 2000 en una epidemia en Uganda y da mucho, mucho respeto. El miedo es justificable.

Es casi imposible que haya una epidemia en un país occidental

Es muy posible que siga habiendo casos individuales de personas que lleguen a España u otros países occidentales contagiados con ébola. Es prácticamente imposible que esto desencadene una epidemia en un país occidental.

Los estados occidentales tienen recursos más que suficientes para hacer un seguimiento cuidadoso y metódico de los contacto (...) Es decir, es diferente al África rural y remota o a los suburbios de las grandes ciudades africanas. Donde las autoridades tienen poco control.

-¿Los medios de comunicación españoles han transmitido la realidad de la situación o se han centrado en la anécdota, en el impacto?

Creo que la situación necesitaba y necesita darse a conocer. (...) El hecho de que se hayan centrado mucho en el caso de un sacerdote español infectado con ébola es absolutamente natural, no tengo nada que criticar. Creo que Pajares y los Hermanos de San Juan de Dios se merecen todo el respeto de MSF. Son unos compañeros que han caídio en la primera línea. Son aquellos de los que de verdad se preocupan por tratar pacientes y un ejemplo en primera persona de los riesgos que se asume el personal sanitario.

Pajares y los Hermanos de San Juan de Dios se merecen todo el respeto de MSF

El problema es que esa sensación de alarma social, que ahora yo creo que sí se empieza a ver, no se transmita más en describir la situación de los países afectados en vez de centrarse en los casos que pueda haber aquí.

-Tratar a un paciente con ébola supone un cierto riesgo para la vida del propio médico o enfermero. Supongo que será muy personal y que dependerá de las circunstancias. Pero, ¿qué se siente? ¿Qué lleva a hacerlo?

Con los pacientes de tuberculosis multirresistente, con estafilococo multirresistente u otras cosas, los profesionales de la salud sabemos que tenemos el riesgo de contagiarnos. Y es algo asumido y gestionado, por eso nos ponemos dos capas de guantes y una máscara. La actitud de aceptar el riesgo existe.

Estás ahí para ayudar a otras personas (...) y por tanto te acercas a la crisis

En organizaciones humanitarias, no es nuevo enfrentarse a estos riesgos. En el caso de ébola lo peculiar es que es más personal, individual. La persona que tienes enfrente te puede contagiar si cometes un error con tu protección. Y la verdad es que impresiona mucho. Produce un enorme respeto.

Para mí es parte de la ética y el espíritu primero de ser un profesional de la salud, estás ahí para asistir a otros seres humanos, y segundo muy en línea con la ética de la acción humanitaria, que es ayudar a otras personas en situaciones de crisis y por tanto tú te acercas a esa crisis.