Medio centenar de misioneros españoles trabajan en Liberia
África es el segundo continente después de América en número de misioneros españoles - abc
brote de ébola

Medio centenar de misioneros españoles trabajan en Liberia

En los países afectados por el brote del Ébola, se ha eliminado el rito de la paz en las misas y la comunión sólo se da en las manos para evitar la propagación del virus

l. daniele
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El sacerdote y médico español Miguel Pajares, aislado en un hospital de Monrovia (Liberia) ante la posibilidad de haberse contiagado del virus del Ébola, es uno de los más de 1.800 misioneros españoles que trabajan en África, el segundo destino, después de América Latina, de nuestros "cooperantes" religiosos.

Según los últimos datos de Obras Misionales Pontificias (OMP) de España, de los 14.ooo misioneros españoles que existen en la actualidad, el 13,23% reside en el continente africano.

Entre los países afectados por el devastador brote de Ébola --que se ha cobrado ya la vida de 826 personas--, Liberia es el que cuenta con mayor número de religiosos procedentes de nuestro país, con más de 50.

Dos de la orden San Juan de Dios

Entre ellos, se encuentran los dos sacerdotes y médicos de la Orden San Juan de Dios, el padre Manuel García, en el Saint John of God en Lunsar (Sierra Leona) y el padre Miguel Pajares en el Hospital San José de Monrovia (Liberia). Le siguen Guinea-Conakry, Sierra Leona y Nigeria con más de un misionero español.

"La situación es muy difícil y es necesario que se conozca las condiciones en las que trabajan muchas veces los misioneros", asegura a ABC el delegado de Misiones de la diócesis de Madrid, el padre José María Calderón, quien estos días tenía previsto trasladarse a Sierra Leona, junto a un grupo de diez jóvenes para colaborar con las religiosas de la Madre Teresa de Calcuta.

El padre Calderón explica a ABC que les han prohibido viajar por las restricciones que hay en la zona. "Las hermanas nos han dicho que tienen prohibido llevar alimentos y medicinas a los pueblos para evitar la propagación del virus", comentó. Como medida de seguridad, también se ha eliminado el rito de la paz durante las misas para evitar el contacto, mientras que la comunión sólo se da en las manos en lugar de la boca.