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ONCOLOGÍA

Azúcar para mejorar el tratamiento del cáncer

El azúcar de manosa, un suplemento nutricional, puede retrasar el crecimiento del tumor como mejorar los efectos de la quimioterapia en ratones con múltiples tipos de cáncer.

MadridActualizado:

Algunos suplementos naturales, como el azúcar de manosa, pueden ser de gran ayuda para el tratamiento contra el cáncer. Según los resultados de un estudio, financiado por Cancer Research UK y Worldwide Cancer Research, y publicado hoy en «Nature», este suplemento alimenticio parece no solo retrasar el crecimiento del tumor, sino también mejorar los efectos de la quimioterapia en ratones con múltiples tipos de cáncer.

Se sabe que los tumores utilizan más glucosa que los tejidos normales y sanos. Sin embargo, es muy difícil controlar la cantidad de glucosa en su cuerpo solo con la dieta. En este estudio, los investigadores encontraron que la manosa puede interferir con la glucosa para reducir la cantidad de azúcar que las células cancerosas pueden usar.

Eliminar la glucosa

El profesor Kevin Ryan, autor principal del Instituto de Investigación de Cáncer del Reino Unido Beatson, afirma: «Los tumores necesitan mucha glucosa para crecer, por lo que limitar la cantidad que pueden usar debería retardar la progresión del cáncer. El problema es que los tejidos normales también necesitan glucosa, así que no podemos eliminarlo completamente del cuerpo. En nuestro estudio, encontramos una dosis de manosa que podría bloquear la glucosa suficiente para retrasar el crecimiento del tumor en ratones, pero no tanto para que los tejidos normales fueron afectados. Esta es una investigación inicial, pero se espera que encontrar este equilibrio perfecto signifique que, en el futuro, se podría administrar manosa a los pacientes con cáncer para mejorar la quimioterapia sin dañar su salud en general».

Los tumores necesitan mucha glucosa para crecer, por lo que limitar la cantidad que pueden usar debería retardar la progresión del cáncer

En su estudio, los investigadores examinaron primero cómo respondían los ratones con cáncer de páncreas, pulmón o piel cuando se añadía manosa a su agua potable y se administraba como un tratamiento oral. Y observaron que agregar el suplemento reducía significativamente el crecimiento de los tumores y no causaba ningún efecto secundario.

Para probar cómo la manosa podría afectar el tratamiento del cáncer, los ratones fueron tratados con cisplatino y doxorrubicina, dos de los fármacos más empleados en la quimioterapia. Así vieron que la manosa mejoró los efectos de la quimioterapia, disminuyendo el crecimiento del tumor, reduciendo el tamaño de los tumores e incluso aumentando la vida útil de algunos ratones.

Asimismo, se investigaron otros tipos de cáncer, como leucemia, osteosarcoma, cáncer de ovario e intestino. Los investigadores cultivaron células cancerosas en el laboratorio y luego las trataron con manosa para ver si su crecimiento estaba afectado.

Uso en humanos

Algunas células respondieron bien al tratamiento, mientras que otras no. También se encontró que la presencia de una enzima, que descompone la manosa en las células era un buen indicador de cuán efectivo era el tratamiento.

«Nuestro siguiente paso es investigar por qué el tratamiento sólo funciona en algunas células, para poder determinar qué pacientes pueden beneficiarse más de este enfoque. Esperamos comenzar ensayos clínicos con manosa en personas tan pronto como sea posible para determinar su verdadero potencial como una nueva terapia contra el cáncer», añade Ryan.

La manosa se usa en ocasiones durante cortos períodos para tratar infecciones del tracto urinario, pero sus efectos a largo plazo no se han investigado

La manosa se usa en ocasiones durante cortos períodos para tratar infecciones del tracto urinario, pero sus efectos a largo plazo no se han investigado. Es importante que se realicen más investigaciones antes de que la manosa se pueda usar en pacientes con cáncer.

En este sentido, Martin Ledwick, del Cancer Research UK, cree que, aunque estos resultados son muy prometedores para el futuro de algunos tratamientos contra el cáncer, «se trata de una investigación muy inicial y todavía no se ha probado en humanos. Los pacientes no deben auto-prescribirse manosa, ya que hay un riesgo real de efectos secundarios negativos que aún no se han probado. Es importante consultar con un médico antes de cambiar drásticamente su dieta o tomar nuevos suplementos».