Una cantante indonesia fallece en el escenario tras ser mordida por una serpiente

Mordida accidentalmente en un muslo por una cobra real, cuyo veneno ataca el sistema nervioso, siguió cantando durante 45 minutos tras la mordedura hasta que el veneno hizo su efecto y la fulminó

MadridActualizado:

Los asistentes a un concierto en la localidad de Karawang, al oeste de la isla de Java (Indonesia) fueron testigos del trágico final de la artista Irma Bule, quien fue mordida por una cobra real que solía utilizar en sus actuaciones. En concreto, a pesar de haber sido mordida accidentalmente por este animal continuó cantando durante 45 minutos hasta que el veneno hizo su efecto la llevó a la muerte, informa «The Mirror».

La mordeudra tuvo lugar durante la primera canción, cuando una cobra llamada Rianti la mordió accidentalmente en la pierna inyectándole un veneno compuesto principalmente por neurotoxinas, que atacan el sistema nervioso central produciendo visión borrosa, vértigo, dolor agudo o parálisis hasta que evoluciona hacia un paro cardiaco, el coma y el fallecimiento.

Como ha comentado a medios locales uno de los espectadores, Ferlando Octavion Auzura, «el accidente tuvo lugar en mitad de la segunda canción cuando Irma pisó la cola de la serpiente». Fue en ese momento cuando la cobra la mordió en el muslo.

A pesar de la anterior no quiso ser auxiliada y continuó con el espectáculo hasta que 45 minutos después comenzó a vomitar y tras varias convulsiones, colapsó. A pesar de ser conducida de inmediato al hospital, los sanitarios sólo pudieron certificar su fallecimiento. La policía ha abierto una investigación sobre el incidente, y tomando declaraicón a diferentes testigos.

El género musical que interpretaba Irma Bule era el «dangdut», muy popular en Indonesia y que deriva de la música malaya, árabe e indostaní. No era la primera vez que esta cantante bailaba con este tipo de animales, ya que antes ya había utilizado pitones y boa constrictor.

La cobra real pasa por ser la serpiente venenosa más larga del mundo, pudiendo medir de media más de tres metros y llegar a superar los cinco metros de largo e inyectar una dósis de entre 200 y 500 miligramos de media.