Algo trae el potomac

Vuelco en Grecia

«Sería trágico que Mitsotakis tuviera ahora que enfrentarse a una Europa burocrática que no entiende de reformas liberales»

Álvaro Vargas Llosa
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Hace cuatro años Alexis Tsipras y Syriza, algo así como el Podemos griego, aterrorizó a Europa con su triunfo. El inicio de ese Gobierno fue lo que prometía: antieuropeo, demagógico y dedicado a una cruzada contra los ricos (que en aquella moribunda Grecia ya casi no existían). Amenazó a la troika con romper con ella, renunciar al rescate y dedicarse a la revolución.

Luego, cambió. Tsipras se dio cuenta de que las ideas impúberes que brincaban en su cabecita chocaban con la realidad adulta de un Estado exangüe y optó por volverse un dócil caniche de la troika, es decir Europa y el FMI, aplicando terapia de shock. La troika terminó su trabajo el año pasado. Grecia crecía un poco

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