Julián de Velasco
EDITORIAL ABC

En manos de los indecisos

La incertidumbre sobre los electoresindecisos confiere una especial importancia a los debates televisados y a los golpes de efecto de final de campaña

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Esta segunda y última semana de campaña electoral, dominada por dos debates sucesivos en televisión, será determinante para que los votantes indecisos decanten su voto por alguno de los candidatos en liza. La encuesta de GAD3 para ABC refleja para el 28-A una división por bloques que sigue siendo favorable al formado por el PSOE y Podemos, con ventaja frente a PP, Cs y Vox. Los primeros tendrían una banda de escaños entre 161 y 166 mientras los segundos -la «mayoría andaluza»- oscilarían entre 155 y 164 diputados, sumando los dos escaños de Navarra Suma. Los socialistas ganarían holgadamente las elecciones gracias a la división del voto de centro-derecha y al estrepitoso hundimiento de Podemos. El partido de Pablo Iglesias se quedaría con 27 escaños, frente a los 134-139 del PSOE. Por el momento no hay remontada del PP, que obtendría entre 81 y 84 diputados, aunque lo cierto es que nunca antes este partido ha tenido que competir en el electorado de centro-derecha como en estas elecciones. Ciudadanos no alcanza el resultado que auguraban las encuestas de hace unos meses y lograría un moderado resultado de 42-44 escaños. Vox confirma que es la fuerza emergente en el arco parlamentario con una proyección de 30 a 32 escaños, lo que explica a su vez el resultado del PP y la incógnita sobre el resultado final de este partido y del PSOE en algunas provincias con un número reducido de escaños.

Con esta foto fija que ofrece la encuesta dos son las conclusiones a corto y medio plazo. A corto plazo, la incertidumbre sobre los electores indecisos (que entre los que no tienen decidido su voto y quienes creen que aún pueden cambiarlo suman ocho millones de electores) confiere una especial importancia a los debates televisados y a los golpes de efecto de final de campaña. Cualquier error o desliz, cualquier suceso inesperado o cualquier propuesta de última hora pueden tener un efecto decisivo para el resultado final. Teniendo en cuenta el alto porcentaje de electores dudosos, no hay que descartar la posibilidad de unos resultados finales distintos de los que pronostican las encuestas. A medio plazo, si se confirmaran las cifras de la encuesta es evidente que Sánchez necesitaría el apoyo, por acción o por omisión, de los nacionalistas y separatistas. Bastaría su abstención si la suma de PSOE y Podemos supera a la de PP, Ciudadanos y Vox, lo que pudiera no suceder. En todo caso, Sánchez ya sabe que Otegui (Bildu), Junqueras (ERC) y Jordi Sànchez (PDECat) van a apoyar su candidatura con tal de evitar un gobierno de centro-derecha. Expectativa de una coalición tóxica para España que debería ser muy tenida en cuenta por los votantes aún indecisos.