«Antidisturbios» municipales regulan el flujo de asistentes en el Madrid Arena, el sábado pasado
«Antidisturbios» municipales regulan el flujo de asistentes en el Madrid Arena, el sábado pasado - abc

«La Policía Municipal ha evitado una nueva tragedia en el Madrid Arena»

Los «antidisturbios» frenaron el exceso de aforo en el Arnold Classic, que vendió tiques sin numerar y solo reforzó la vigilancia el domingo

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La oportuna y efectiva intervención de la Policía Municipal en el Arnold Classic Europe, celebrado este fin de semana, evitó una nueva tragedia en el Madrid Arena. El cierre del acceso al pabellón y la prohibición de venta de nuevas entradas, así como la regulación del flujo masivo en el interior del recinto, contrastó con el proceder de la organización, que no contó con efectivos de vigilancia hasta el domingo y que dispensó tiques sin numerar.

La actuación de las UCS o «antidisturbios» y de la Sección de Inspección y Evaluación de los Servicios (SIES), la Unidad creada por Ana Botella tras la tragedia del Madrid Arena, fue capital para frenar el exceso de aforo progresivo. Antes del mediodía del sábado, en el momento de la intervención, se contabilizó un desfase de 700 personas en la planta superior. Un superávit que habría sido mucho mayor en el caso de que hubieran accedido los 4.000 asistentes que esperaban a las puertas del recinto, de los cuales 1.800 habían comprado su entrada con antelación, según fuentes municipales.

Aunque la organización declaró a este periódico que ya había previsto los picos de afluencia y que, en cualquier caso, había sido Madrid Destino (empresa municipal encargada de la gestión del espacio) la culpable de los trastornos ocasionados por unas medidas «desproporcionadas e injustificadas», lo cierto es que no contó con la vigilancia adecuada en el interior de los pabellones hasta los problemas generados el sábado. Ya el domingo, después del caos de la jornada anterior, contrató a 30 agentes de seguridad, según fuentes de la investigación.

Hasta este momento, la multitud se amontonó tanto en el exterior, donde esperaba para entrar, como en la planta superior, donde acababa de aparecer la estrella del evento, Arnold Schwarzenegger. Las enormes e incontroladas colas se agravaron cuando decenas de asistentes se colaron sin ningún registro ni autoridad por las salidas de emergencia. Tal fue la aglomeración y la constatación de peligro, que los agentes municipales intervinieron para controlar lo que definieron como «una gran descoordinación entre los responsables, con falta de efectivos y grave riesgo».

Entradas sin numerar

No sólo eso. Además, la promotora ACE Expo Madrid vendió una remesa de entradas sin numerar. Si bien no hay una cifra exacta de cuántas se facilitaron, al conocer el número de los que quedaron sin acceder sí se puede hacer una idea aproximada de estas. En ese sentido, el Ayuntamiento sostiene que en el contrato firmado con la organización figuraba una cláusula en la que en el caso de aproximarse a sobrepasar el aforo, estaba capacitado para impedir el acceso o incluso suspender el evento. ACE Expo Madrid arguye lo contrario y dice que tales actuaciones se hicieron unilateralmente.

No obstante, también en el último día de la exposición el desconcierto fue máximo. Igualmente con personas con tiques sin poder acceder al recinto, la circulación entre las plantas del Pabellón de Cristal era intermitente. «Llevamos esperando media hora para subir porque dicen que las plantas están completas; antes hemos esperado otro tanto en la calle aunque tenemos entrada», explicaba uno de los asistentes. Como él, varios de los consultados destacaron que el Madrid Arena no está preparado para estos eventos: «Es mejor hacerlo en Ifema».

El amago de una nueva tragedia en el Madrid Arena se produce casi tres años después de que cinco jóvenes murieran en una avalancha humana en una fiesta de Halloween, en el mismo recinto. «Debemos aprender de los errores y controlar más los grandes eventos. Solo la actuación policial evitó otra tragedia», aseguraron en APMU.