Madrid Arena: la falta de control por plantas saturó la pista
Embotellamiento producido en el pasillo que comunica con la pista central del recinto - efe
informe policial

Madrid Arena: la falta de control por plantas saturó la pista

El análisis del 72% de la superficie útil revela que había 12.057 personas en el momento de la avalancha, casi 1.500 más de las permitidas al promotor

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La Comisaría General de Policía Científica ha concluido en su informe sobre el aforo del Madrid Arena que en el momento de la avalancha mortal, las 3.30 de la madrugada del pasado 1 de noviembre, había 12.057 personas en el interior del pabellón.

Se ha elegido esa hora porque es la que se considera como de mayor afluencia de gente. Eso sí, el dato es parcial, pues por cuestiones técnicas, los investigadores sólo han podido analizar el 72,7% del total de la superficie útil.

Aunque la cifra que da la Policía es superior al aforo máximo permitido al promotor, Miguel Ángel Flores, en «sólo» 1.500 personas, sí se desprende un dato interesante: mientras que la planta superior (la segunda o cota 11) estaba por debajo de su capacidad, se rebasó con creces el máximo del primer piso (o cota 5) y de la planta baja, la de la pista, donde murieron aplastadas las cinco chicas.

El informe analiza lo recogido a la misma hora por un total de 124 cámaras, aunque descarta luego las 17 que sólo grababan zonas del exterior, así como las diez que no funcionaban. Una de estas últimas, por cierto, la que enfocaba al vomitorio donde se produjo la avalancha. El conteo de la Científica se ha basado en dos técnicas. Por un lado, el individual de cada persona que aparece en los planos, pero sólo cuando la calidad de la imagen lo permitía. En el resto de casos, explica la Policía, «se ha realizado un cálculo estableciendo un número de personas por metro cuadrado estimado en base a las imágenes disponibles».

¿Cuáles han sido los problemas encontrados para que el informe tuviera un 100% de fiabilidad? Pues, como se ha dicho, por un lado la pésima nitidez de algunas grabaciones, como las que recogen las cámaras cenitales de la cota 11 sobre la muchedumbre durante la actuación del dj Steve Aoki.

Además, muchas cámaras solapaban los ángulos que tomaban entre sí, pero, asimismo, también dejaban sin cubrir otros, que no han podido ser objeto de análisis. De ahí que se haya dejado sin cuantificar el aforo en casi un 28% de la superficie útil del pabellón municipal de la Casa de Campo. Esto se ha traducido en que mientras que el cálculo de la primera planta o cota 5 ha llegado al 79% de los metros cuadrados practicables por los jóvenes de la fiesta, ese dato sólo ha llegado al 75% en el caso del piso superior.

En cuanto a la planta baja, el conteo ha sido posible en un 88,79% en la pista propiamente dicha; mientras que muy inferior en la zona de pasillos y accesos, incluidos los vomitorios, donde sólo se ha podido analizar el 57,5% del área útil. Y es precisamente en la unión de esas dos zonas bajas donde se produjo el enorme tapón que desencadenó la quíntuple tragedia.

Mucha gente más bajo

Si parcelamos el aforo encontrado por plantas (y teniendo en cuenta las diferencias de superficie con respecto al plano original del pabellón), vemos que mientras que en la zona más alta no se rebasó (513 personas frente al máximo de 3.000 permitido), no ocurre lo mismo conforme vamos bajando alturas. Casi 6.000 personas en la primera planta (a la que iban o de la que venían muchos de los que cruzaban por el vomitorio mortal), de las 3.920 permitidas.

Llegando ya a la planta baja, la Policía Científica habla de 5.344 personas en la pista y 257 en los corredores, lo que suman 5.601 asistentes. El arquitecto municipal que parceló el aforo máximo a Flores puso el tope en 3.700.

Con estos datos, las cosas no mejoran ni empeoran para el promotor imputado: rebasó el aforo permitido, aunque la Policía haya contado 12.000 personas, cuando se vendieron casi 17.000 entradas. Es más, las acusaciones no dudan de la profesionalidad de los agentes, pero consideran que el cálculo está por debajo de la realidad.

Hay que tener en cuenta que por ello se están cotejando todos y cada uno de los tiques hallados en las urnas de la fiesta, para ver si hay duplicados o falsificaciones. También se está a la espera del informe que emitan los ingenieros de la Universidad de Murcia, que están calculando el aforo a instancias de las acusaciones particulares.

Este informe a quien más podría perjudicar es a Kontrol 34, la empresa de porteros contratada por Flores. Si se demuestra su responsabilidad en el control del flujo de personas en el interior del Madrid Arena, el análisis pondría negro sobre blanco que su personal no parceló el aforo por plantas, como sí debió hacer.