Zapata, en la rueda de prensa de ayer - josé ramón ladra
Madrid/ayuntamiento

La oposición cree que Carmena se queda «corta» con la renuncia de Zapata

El edil deja su cargo como responsable de Cultura pero no su acta como concejal y pasa a presidir Fuencarral-El Pardo

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Guillermo Zapata, el concejal de Ahora Madrid que hizo chistes hirientes en Twitter contra las víctimas del terrorismo y la violencia, intentó ayer aplacar la indignación generalizada renunciando a su cargo como delegado del Área de Cultura y Deporte. Pero fue una destitución a medias, pues no dejará su acta como concejal –cobrará un sueldo bruto anual de 36.321 euros como máximo–. Zapata seguirá representando a la ciudadanía madrileña al frente del distrito de Fuencarral-El Pardo.

El delegado efímero de Cultura (51 horas al frente del Área) compareció ayer en rueda de prensa en una sala atestada de medios de comunicación. Visiblemente nervioso, este madrileño de 35 años estuvo arropado por siete de sus compañeros con cargos de responsabilidad en el Ayuntamiento madrileño. Se hizo notar la ausencia de la alcaldesa. «Hay que acostumbrarse que no estará siempre», la justificó. Zapata, que prometió el cargo el sábado en latín –«omnia sunt communia», que significa «todo es de todos»–, consideró que solo tenía que dejar de ser el representante de Cultura porque esos comentarios podían perjudicar a la «libertad de expresión».

«He acotado políticamente la responsabilidad porque el debate que se había establecido tenía que ver con la Cultura, con la libertad de expresión, con la cuestión del uso o no del humor negro y eso puede afectar a ese área, que hay que dejar que se desarrolle con la mayor libertad, limpieza y efectividad posible».

Aseguró que nadie le había invitado a marcharse, sino que su decisión se debía a un «discurso colectivo». «Me produce pena porque creo que podría ser un buen concejal de Cultura, pero no me produce angustia», aclaró.

Este escritor y guionista de cortometrajes habló con Carmena durante una hora por la mañana y le expuso que le parecía que era «un ejercicio de responsabilidad» tomar esa decisión salomónica. El edil de Ahora Madrid reiteró sus «disculpas y perdón a las personas que se hayan visto afectadas por los tuits realizados estos años. Pese al contexto no lo justifica si alguien se ha sentido dañado», expresó. Anunció que había hablado con el padre de Marta del Castillo y que enviaría cartas a título personal, especialmente a la comunidad judía. También agradeció «el apoyo de miles de personas» que se volcaron con él. Entre ellos, Tania Sánchez y Juan Carlos Monedero.

Carmena «sin control»

Insuficiente resultó a las formaciones que habían pedido el cese de Zapata que no renunciara también a su puesto de cargo público. Ajuicio del portavoz adjunto del grupo municipal popular, Íñigo Henríquez de Luna, esta decisión demostró que Manuela Carmena«no tiene el control político de su grupo y que lo tiene Podemos y Pablo Iglesias». Desde la dirección nacional del PP, el vicesecretario de Organización Carlos Florianocargó contra el PSOE, al que culpan de lo sucedido: «Pedro Sánchez ha decidido convertir al PSOE en una sucursal de Podemos», y de paso «expulsar al PP de las instituciones». Para los populares no solo debía dejar su acta Zapata, sino también su compañero de filas de Ahora Madrid Pablo Soto, quien alentó en unos «tuits» de 2013 a «torturar y matar» a Ruiz-Gallardón.

Floriano les pidió la frase que pronunció Monedero en 2014: «El perdón solo se conjuga dimitiendo». En esto, el PP nacional y el regional de Esperanza Aguirre se han coordinado, como reconoció Floriano: ambos opinan que el responsable de que hayan tomado posesión concejales que han realizado «comentarios racistas y xenófobos» es el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Hasta el presidente Mariano Rajoy coincidió en esta línea, al señalar en Milán que el PSOE había apostado por «políticas muy radicales, muy de izquierdas», y como resultado de ellas «ya se han empezado a ver cosas en Madrid».

La presidenta del PP de Madrid anunció que van a solicitar un pleno extraordinario sobre la tolerancia y en contra de la incitación a la violencia. Espera que Ciudadanos y el PSOE se sumen a esta iniciativa, aunque ayer C’s indicó que «no» a la espera de la decisión de la regidora.

«Deberían llegar más lejos»

La portavoz de Ciudadanos en Madrid, Begoña Villacís, también opinó que el cese se había quedado corto: «Deberían llegar más lejos, no voy a condenar a la persona en sí. Todo el mundo tiene tiene derecho a evolucionar. Se le está juzgando como representante público. Espero también que Manuela Carmena dé explicaciones. Hemos salido en el New York Times y no es de recibo. Estoy convencida de que Manuela lo desaprueba como todos».

Antonio Miguel Carmona, el portavoz socialista de los madrileños que hizo posible la investidura de Carmena por indicación de Ferraz, mostró su apoyo a la nueva regidora, pero también hizo la apreciación de que él, en la situación de Zapata, habría renunciado al acta. «Mi recomendación a Manuela Carmena, desde la lealtad vigilante, no fue otra que el cese, porque la corrupción de los principios es incluso más grave que la corrupción económica», apostilló Carmona.

La portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, señaló en la cadena Ser que tanto el concejal Guillermo Zapata como la alcaldesa de Madrid y todo el «equipo» habían sido «rápidos» a la hora de abordar la polémica de los «tuits» y que habían dado un «ejemplo de transparencia». Valoró de «desproporcionado» lo sucedido y «cómo se ha recibido en términos mediáticos y políticos». Manuela Carmena no hizo ninguna valoración al respecto durante el día de ayer tras la renuncia de Zapata.

Después de cerrar su cuenta en Twitter, Guillermo Zapata se abrió ayer una nueva (@gzapatamadrid) en la red social tras tomar la decisión de dimitir como delegado de Cultura. La inauguró con un mensaje: «Hola. Esta es mi nueva cuenta en Twitter, desde la que quiero conversar y escuchar a toda la ciudadanía madrileña». Al cierre de esta edición tenía cerca de 4.500 seguidores.