José Luis Rodríguez Zapatero - ABC

El «gran fracaso» de Zapatero en la cumbre UE-EE.UU.

La embajada de EE.UU. tilda a Zapatero de político «cortoplacista», de «izquierda trasnochada», y habla de su fracaso por la ausencia de Obama en la cumbre de mayo

MADRID Actualizado:

Entre los documentos revelados por Wikileaks a través del semanario alemán " Der Spiegel" hay una nota de la embajada de EE.UU. en Madrid en la que se afirma que el presidente José Luis Zapatero sufrió "un gran fracaso" al no poder traer a Barack Obama a la cumbre UE-EEUU prevista en pasado mayo.

"Por razones políticas internas, quieren organizar a toda costa una cumbre. Como no habrá ninguna visita del presidente Obama, será el mayor fracaso de Zapatero", reza el comunicado, según ese medio.

El Gobierno español, entonces presidente de turno de la UE, pretendía celebrar los días 24 y 25 de mayo la cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea, pero ante la inasistencia del presidente Obama se aplazó, celebrándose finalmente en noviembre en Lisboa.

A principios de febrero el Gobierno de Estados Unidos anunció que el presidente Obama no vendría a España para asistir a la cumbre con la UE. "El presidente nunca tuvo en sus planes una cumbre en primavera con la UE", explicó entonces el secretario de Estado adjunto para Europa, Philip Gordon.

Antes de la negativa de EEUU, el Gobierno de España indicó que la Administración Obama se había comprometido a celebrar ese encuentro en el segundo semestre de 2009, cuando Suecia ejercía la presidencia de turno de la UE.

Un político «cortoplacista»

Los documentos clasificados filtrados este domingo por la página web Wikileaks y redactados por la Embajada de Estados Unidos en Madrid desde 2004 hasta 2010 también revelan que los diplomáticos estadounidenses ven al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como un político "cortoplacista" que "supedita los intereses comunes al cálculo electoral", según el resumen de esos 3.620 documentos.

Desde el inicio de su mandato se considera que Zapatero es "un problema para algunas líneas maestras de la política exterior estadounidense", considera el diario El País, que ha tenido acceso a la filtración.

Sobre sus ministros, en los documentos "se les ve recibir todo tipo de admoniciones del embajador estadounidense", sobre todo en la época en que la legación diplomática estaba dirigida por Eduardo Aguirre. Ante esas presiones, el Gobierno español ha tenido respuestas diversas. "Muchas son conciliadoras, otras conniventes y algunas rotundamente negativas", según el diario que, junto a otros periódicos como The Guardian y The New York Times, han accedido a los 250.000 documentos, y que cita como ejemplo de estas últimas la ocasión en la que un secretario de Estado rechazó una petición de Washington para que España extraditase aceleradamente a un traficante de armas.

En los cables diplomáticos se hace referencia a las áreas de desacuerdo entre Estados Unidos y España, entre las que destacan la retirada de las tropas de Irak, la crisis de Kosovo, los vínculos con Cuba o Venezuela, las relaciones comerciales con países sospechosos de terrorismo o determinados asuntos bajo investigación judicial.

Al parecer, la decisión de Zapatero de retirar el contingente español de Irak "enfrió las relaciones" entre ambos países "hasta el punto de que Bush ni siquiera atendió la llamada de felicitación que le hizo Zapatero por su segunda victoria electoral", afirma el periódico.

Sólo el Rey despierta entusiasmo en DC

Después, añade, "la recuperación de la confianza avanzó lentamente" mientras España se "volcaba" en recomponer las relaciones y Estados Unidos no olvidaba "sus objetivos centrales". Asimismo, de los informes se deduce que ningún político español "despierta entusiasmo" en Washington, con la excepción del Rey, "de quien hasta se dan consejos sobre cómo resultarle simpático", y "quizá" el estamento militar.

Por otro lado, señala la importancia que tuvo --reflejada en la intensificación de la comunicación entre la Embajada y Washington--, la victoria socialista en las elecciones de 2004, que los diplomáticos estadounidenses la atribuyen en parte a la mala gestión del atentado del 11-M por el PP. Para los diplomáticos norteamericanos, las pretensiones de Zapatero eran propias de una izquierda "trasnochada y romántica".

Wikileaks filtró este domingo más de un cuarto de millón de cables redactados por el Departamento de Estado norteamericano y diferentes embajadas estadounidenses de todo el mundo. Los de la misión diplomática norteamericana en Madrid --de los cuales 103 son secretos, 898 confidenciales y 2. 619 sin clasificar-- proceden de los tres últimos embajadores estadounidenses en España: George L. Argyros, Eduardo Aguirre y el actual, Alan D. Solomont.