Wulff, las disculpas de un presidente en apuros
El presidente alemán, Christian Wulff - efe
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Wulff, las disculpas de un presidente en apuros

El presidente alemán se disculpa públicamente tras conocerse presuntos tratos de favor a empresarios

berlín Actualizado:

El presidente alemán, Christian Wulff, se ha visto obligado a pedir disculpas por el «malestar» y «confusión» causados con la aceptación de un crédito privado, mientras arrecia la tormenta política por presuntos tratos de favor e invitaciones vacacionales por empresarios amigos siendo primer ministro de Baja Sajonia.

Wulff, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel, rompió su silencio, tras diez días de goteo informativo sobre la aceptación, en 2008, de un crédito de medio millón de euros, en condiciones inusualmente ventajosas, entre otros favores de una lista de empresarios con los que admite relaciones «de amistad».

Wulff lamentó no haber informado del crédito

El presidente compareció ante la prensa para lamentar no haber informado de ese crédito, al ser requerido en 2010 por la cámara regional sajona sobre sus relaciones con el empresario Egor Geerkens, aunque insistió que no cometió irregularidad alguna.

«En este tiempo he respondido a unas 250 preguntas sobre el crédito y sobre mis vacaciones», dijo Wulff, en alusión a las explicaciones dadas, hasta ahora a través de sus abogados, que el pasado domingo difundieron la lista de seis estancias vacacionales en casas de empresarios y los detalles del crédito.

Poco antes de su declaración, el semanario «Der Spiegel» -uno de los medios, junto al popular «Bild», que ha revelado a diario nuevos presuntos casos de amiguismo- informaba de que al préstamo privado, liquidado en 2010, siguió un nuevo crédito del banco BW, a condiciones igualmente «inusuales» y hasta 2024.

La comparecencia del presidente, que llegó al cargo en 2010 a propuesta de Merkel, se produjo en medio de fuertes presiones de la oposición y Transparencia Internacional -ONG alemana que anualmente difunde su prestigioso índice de corrupción mundial- para que se explicara personalmente, y no a través de sus abogados.

El cargo presidencial entraña un áurea de autoridad moral

Wulff asumió la presidencia en junio 2010, a propuesta de la canciller y tras la renuncia de su correligionario Horst Köhler por unas controvertidas declaraciones relacionando la participación del ejército en Afganistán con intereses económicos.

El cargo presidencial es representativo, pero entraña un áurea de autoridad moral, ahora en entredicho tras diez días de escándalo continuado y explicaciones contradictorias.

A la aceptación de ese crédito privado le siguió la lista de seis estancias vacacionales en casa de éste y otros hombres de negocios, en España, Italia, Florida y otros lugares, entre 2003 y 2010, antes de llegar a la presidencia.

En medio se reveló que uno de esos anfitriones vacacionales, Carsten Maschmeyer, pagó además la publicidad de una biografía del presidente, aparecida en 2007 en plena campaña electoral y titulada «La verdad, ante todo», lo que ha servido estos días para muchas parodias en los medios en torno a la credibilidad del presidente.