El representante especial de EE.UU. para Venezuela, Elliott Abrams
El representante especial de EE.UU. para Venezuela, Elliott Abrams - Ernesto Agudo

Washington aborda con la oposición venezolana unas elecciones sin Maduro

La Casa Blanca quiere que los opositores acepten que participen otros líderes chavistas

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Los negociadores de la oposición venezolana que han participado en las rondas de contactos con el régimen chavista se reunieron este miércoles en Washington con los altos funcionarios norteamericanos que han puesto en marcha un plan para la celebración de elecciones libres en las que vetarán la participación de Nicolás Maduro.

Con esta reunión, organizada en secreto y confirmada a ABC por tres de sus participantes, la diplomacia de Estados Unidos intenta que los principales opositores acepten que en esos comicios y en el periodo de transición participen altos mandos del oficialismo chavista.

Entre los invitados el miércoles a Washington están quienes han representado a la Asamblea Nacional venezolana y al Gobierno del presidente encargado Juan Guaidó en las rondas negociadoras en Noruega y Barbados, como Gerardo Blyde y Stalin González. Ha sido el representante especial de EE.UU. para Venezuela, el embajador Elliott Abrams, quien ha pedido verse con estos negociadores para conocer sus impresiones y pedirles colaboración en el plan norteamericano de conseguir que en Venezuela haya elecciones libres en unos meses. La diplomacia norteamericana ha sido muy crítica con las negociaciones auspiciadas por Noruega y respaldadas por la Unión Europea porque considera que solo sirven para dar aire al régimen.

Negociación estancada

De hecho, desde que el chavismo y los opositores se sentaran a negociar por primera vez en mayo no ha habido un solo avance de cara a una transición hacia la democracia en el país. Los enviados de Maduro se retiraron de la mesa a principios de este mes, en lo que el régimen mantiene que es una pausa provocada por el efecto de las sanciones de EE.UU. sobre Venezuela. Ya avanzó la agencia Reuters la semana pasada que durante las reuniones entre los representantes de Maduro y Guaidó en Barbados se planteó realizar una elección presidencial, aunque no se pactaron las condiciones.

Según ha podido saber ABC, los diplomáticos norteamericanos trasladaron este miércoles a los negociadores de la oposición venezolana su convencimiento de que las negociaciones impulsadas por Noruega no llevarán a ningún sitio porque a ellas solo acuden enviados del propio Maduro, mientras que otras facciones del chavismo se han mantenido al margen y han abierto sus propios canales secretos de comunicación con Washington.

El Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca ha mantenido en semanas recientes contactos con Diosdado Cabello, «número dos» del régimen y presidente de la Asamblea Constituyente, un poder legislativo paralelo hecho a la medida del chavismo. El gobierno norteamericano asume que algún jerarca actual del régimen debe participar en el proceso de reconciliación nacional, y la diplomacia de EE.UU. pretende emplear esa baza para forzar la salida de Maduro y su red de espías y guardas personales cubanos.

Según el veterano opositor venezolano Pedro Mario Burelli, «es lógico que al estancarse las negociaciones se hable con EE.UU. y otros aliados claves. Aun cuando se burlan de ellas, Maduro, su equipo y sus familiares no duermen por culpa de las sanciones externas. Saben que no tienen buenas salidas y le temen a la Justicia de lo que tildan burlonamente como ‘el Imperio’».

Tras el fracaso del pronunciamiento de abril, en el que salió de arresto domiciliario Leopoldo López, EE.UU. se ha centrado en ahondar las grietas en la cúpula del chavismo. Según han asegurado a ABC altos funciones estadounidenses como el embajador Abrams, existe el convencimiento de que hay profundas divisiones entre facciones enfrentadas dentro del régimen, y Maduro se encuentra cada vez más aislado y dependiente para su supervivencia de la ayuda de la dictadura cubana.