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La villa de Nerón, un palacio tomado por los «sin techo»

La residencia del emperador romano, frente al mar Tirreno, ha sido invadida por un grupo de personas sin hogar. Un comité denuncia su estado de abandono

Corresponsal en RomaActualizado:

¿Alguien se puede imaginar que un grupo de «sin techo» se meta a vivir en el Coliseo y haga del anfiteatro Flavio su hogar, ante el silencio e indiferencia general? Pues eso, salvando las distancias, es lo que ocurre con la grandiosa villa del emperador Nerón en Anzio, que se extendía a lo largo de más de 800 metros en la costa del mar Tirreno.

Nerón Claudio César Augusto Germánico -último emperador de la dinastía Julio-Claudia- se hizo construir una villa de proporciones monumentales en su ciudad natal, a 64 kilómetros al sur de Roma. Era todo un palacio imperial que se introducía en el mar con espectaculares y sugestivas soluciones arquitectónicas. Nerón pasó largas temporadas en esa gran residencia, que nada tenía que envidiar a los tesoros arquitectónicos de la capital. Poseía una rica biblioteca y un museo doméstico con imágenes de centauros y amazonas. De aquí proceden las estatuas más famosas del Museo Arqueológico de Anzio: Apollo del Belvedere, Gladiatore Borghese y la Fanciulla de Anzio. En esa espléndida villa, frente a una hermosa bahía, se encontraba Nerón cuando en la noche del 18 al 19 de julio del 64 d. C. se produjo el gran incendio de Roma.

Ahora, la lujosa villa se ha transformado en un minicamping abusivo, con sombrillas, colchones y lugar para descarga de basuras. En sus grutas duermen algunos «sin techo». El grupo se ha apropiado de un buen trozo de playa y, para alejar a los bañistas, ha colocado un cartel en el que se les advierte: «Atentos al perro». Este deterioro del complejo arqueológico ha sido denunciado a las autoridades por el «Comité para la tutela de la villa y de las grutas de Nerón»: «A pesar de nuestras intervenciones y las de otros ciudadanos, la playa continúa abandonada y en la incuria. Este horror debe corregirse urgentemente: si algunos de los ocupantes tienen necesidad de apoyo social, que se intervenga para ayudarles, pero así no puede continuar la situación», afirma el citado comité, que hace una comparación, recogida en el diario «Corriere della Sera»: «Es como si un grupo de «sin techo» se metiera a vivir en el Coliseo».

El caso de la villa de Nerón, que fue también cuna del emperador Calígula, demuestra que no es oro todo lo que reluce en el riquísimo patrimonio artístico de un país que todo el mundo envidia. Se están restaurando y recuperando de forma admirable algunos monumentos, como el Coliseo y varias «domus» en Pompeya, pero desgraciadamente hay también muchos lugares arqueológicos en Italia que están más o menos abandonados.

Es el caso de la villa de Nerón en Anzio: sus termas, sus preciosos mosaicos, su antigua biblioteca, el museo y otras partes del recorrido arqueológico están en el abandono total, mientras rompen las olas del Tirreno contra las grutas de la casa imperial. Al visitante, ante el triste espectáculo de ver morir un patrimonio milenario, solo le queda una maravillosa vista del mar y el recuerdo de un célebre desembarco aliado en sus playas durante la Segunda Guerra Mundial, conocido como «la batalla de Anzio».