Leopoldo López Gil recibe a ABC en Madrid - Maya Balanya

VenezuelaLeopoldo López Gil: «Mi hijo no está libre, solo ha cambiado una celda por otra»

El padre del líder opositor Leopoldo López está convencido de que su excarcelación es un «primer paso» para la vuelta a la democracia en Venezuela, pero asegura que la lucha sigue, porque el régimen de Maduro no es aún un «enemigo derrotado»

MadridActualizado:

Al padre de Leopoldo López aún se le humedecen los ojos de la emoción al hablar de la excarcelación de su hijo. En Madrid desde hace dos años y medio por culpa del chavismo, asegura que la misión del líder opositor sigue intacta: regresar a un sistema democrático que devuelva la libertad a Venezuela.

A su hijo lo han excarcelado, pero sigue confinado en su domicilio. ¿Una libertad a medias es libertad?

No es libertad, porque no está gozando de sus derechos. Solo ha cambiado una celda muy inhumana por la de su casa, pero no puede salir y está impedido de una serie de derechos: no puede expresarse, participar en manifestaciones, no sé si podría escribir. Y visitas, las que le permitan.

¿Cómo lo encuentra? ¿Cómo es su vida en estas primeras horas tras salir de la prisión militar de Ramo Verde?

Hemos hablado de cosas de padre a hijo: por la salud, la casa, sus hijos... Hemos estado más de dos años y medio sin vernos ni hablar, todo son noticias nuevas. Está muy quebrantado y ha perdido seis kilos por falta de sol y alimentos y por maltrato. Le molesta la intensidad de los colores, porque se había acostumbrado a un mundo negro y gris. Tuvo que acostumbarse a leer en la oscuridad, lo cual es terrible para la vista.

Ya recibe a miembros de su partido. Se ha puesto manos a la obra…

Ayer (por el domingo) trabajaron hasta las dos de la mañana. Quiere ponerse al día en 24 horas de los últimos tres años y medio.

¿Cuál es ahora su tarea?

La misión no ha cambiado: que el Gobierno entienda que hay que volver a un sistema democrático que respete las reglas del juego y la libertad, soltar a los 400 presos políticos...

Maduro ha pedido a su hijo un mensaje de reconciliación y paz. ¿Su traslado ha sido a cambio de algo?

A Mandela hubo que sacarlo de la cárcel antes de crear un ámbito de diálogo. En Venezuela vivimos algo similar: se ha reconocido un liderazgo fuerte, serio, en Leopoldo y si se pretende un acercamiento necesita un liderazgo genuino, no impuesto. Pero él ha anunciado que si exigir sus derechos le devuelve a la cárcel, está preparado.

¿Podría ser el próximo presidente?

No soy quién para opinar, pero sé que Leopoldo tiene condiciones, la educación, el conocimiento y la integridad moral para ser un buen presidente.

¿La medida es una maniobra de Maduro para quitarse presión y perpetuarse en el poder?

Espero que no, sería muy triste y el país reaccionaría muy mal. Maduro ha tenido que reconocer la realidad venezolana. No creo que sea una jugarreta. Sería echar leña al fuego.

¿Puede ser un paso para volver a la normalidad democrática?

Yo sí lo creo, sí.

Y un triunfo de los venezolanos?

Aquí no hay ganadores ni perdedores, sino condiciones que van cambiando para enderezar el rumbo de la nación, que se perdió por el sueño bolivariano. Hoy eso no lo compran todos los chavistas y va a hacer que la gente se mantenga en la calle, porque no queremos ser otra Cuba.

¿Qué papel tienen los chavistas disidentes, como la fiscal general, Luisa Ortega?

Mucha gente está definiéndose poco a poco contra la Asamblea Constituyente. Pero no hay que llamarse a engaño. Aún hay un 15% pro Gobierno. No es un enemigo derrotado. Tal vez tenga un tobillo torcido, pero no están fracturados, van a seguir luchando y podrían ganar unas elecciones.

¿Qué espera de la consulta del día 16? ¿Será el fin de la Constituyente?

Espero una asistencia brutal y esa proporción 80-20 que dan los sondeos. Si ellos no ganan y no nos roban los votos, estoy segurísimo de que no podrá celebrarse la Constituyente.

¿Qué le hace pensar que Maduro respetará el resultado?

¡Esto, esto! (señala la portada de ABC con la multitudinaria manifestación del domingo, que tiene sobre la mesa) ¡Millones de personas en la calle durante tres meses!

Usted criticó la labor mediadora del expresidente español Rodríguez Zapatero. ¿Cómo la valora ahora?

Le agradezco su buena intención. Ha sido una de las fuerzas para cambiar la situación, pero no «la fuerza», aunque haya hecho 20 viajes a Venezuela. González, Anzar, Rajoy y otros presidentes y expresidentes han puesto su granito de arena. Le doy gracias, pero le pido el mismo o más ahínco para liberar a todos los presos.

No todos en España están contra Maduro. A Juan Carlos Monedero no le agrada la excarcelación de su hijo...

Lo perdono, porque lo considero un ignorante de la situación venezolana. Nadie que la conozca y esté en su sano juicio puede desear un régimen parecido al bolivariano ni decir a Leopoldo golpista ni a Chávez héroe.