El que fuera jefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort
El que fuera jefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort - EFE

Trump cree que la condena a Manafort le exime de la trama rusa

El presidente se siente víctima de una campaña para impedirle gobernar

David Alandete
Corresponsal en WashingtonActualizado:

La decisión del juez de condenar al que fuera jefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort, a cuatro años de cárcel en lugar de los 24 que pedía la fiscalía ha provocado una polémica en Estados Unidos por el diferente trato penal que reciben los condenados por fraude fiscal frente a quienes cometen otro tipo de delitos. Varios demócratas han denunciado lo que califican de sistemas judiciales paralelos en las cortes norteamericanas.

El año pasado, un jurado declaró a Manafort culpable de ocho delitos de fraude fiscal por no declarar varios millones en ingresos procedentes de compañías extranjeras. Estos delitos nada tienen que ver con otro caso, del que Manafort también ha sido declarado culpable, por mentir bajo juramento durante la investigación de las conexiones de la campaña de Trump con Rusia. En los próximos días, Manafort será sentenciando en ese otro caso.

La fiscalía pedía para Manafort entre 19 y 24 años de prisión. Finalmente el juez T.S. Ellis rebajó considerablemente la sentencia al considerar que «aparte de este caso, el señor Manafort ha vivido una vida libre de delitos», ignorando el otro caso por el que ya ha sido condenado el reo. Al conocer su sentencia, Manafort, quien además deberá pagar una multa de 25 millones de dólares, había pasado ya nueve meses en prisión preventiva.

Lo cierto es que el juez no ha sido precisamente blando al dictar sentencia en otros casos. El año pasado condenó a un hombre a 40 años de prisión por traficar con metanfetaminas. Tras conocer la sentencia de Manafort, el abogado Scott Hechinger denunció en la red social Twitter que a un cliente suyo lo condenaron ayer a 36 meses de cárcel por robar 100 dólares en monedas de una lavandería.

Sin conspiración

Preguntado por la primera condena que quien fuera su jefe de campaña, el presidente Trump dijo ayer: «Tanto su abogado como el juez han dicho que no hay ningún tipo de conspiración con Rusia. Esto demuestra que eso de la conspiración es una gran mentira». En realidad, lo que dijo el juez es que el caso por el que dictaba sentencia no tenía nada que ver con las injerencias de Rusia, que investiga el fiscal especial Robert Mueller en una causa separada.

En cualquier caso, para Trump la condena favorable a Manafort prueba que toda la investigación de la trama rusa no es más que una excusa para impedirle gobernar y tratar de expulsarle de la Casa Blanca. Por eso volvió a denunciar ayer en Twitter que es víctima de «acoso presidencial».

Los demócratas, por su parte, acusaron ayer al juez de ser parcial en su condena. Según dijo la diputada neoyorquina Alexandria Ocasio-Cortes, «que Manafort sea condenado a tan pocos meses de prisión por unos delitos tan graves demuestra perfectamente cómo es imposible que los ricos y los de pocos recursos vayan a la cárcel el mismo tiempo por los mismos delitos».

Según dijo la senador Amy Klobuchar, candidata a la primarias presidenciales por el partido demócrata, «los delitos que se cometen en un despacho deberían tratarse igual que los que se cometen en la esquina de la calle, no se puede tener dos sistemas de justicia paralelos».