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Trump amenaza con soltar a yihadistas con pasaportes europeos

Exige a Francia, Alemania, Reino Unido y otros países que se hagan cargo de ellos

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

El distanciamiento en política exterior entre EE.UU. y sus aliados europeos es cada vez más evidente, como se ha podido comprobar estos días en la conferencia anual de seguridad de Munich. La canciller alemana Angela Merkel y el vicepresidente de EE.UU. Mike Pence, se echaron en cara asuntos como la anunciada salida de tropas estadounidenses de Siria o la renuncia al acuerdo nuclear con Irán.

Donald Trump, desde su refugio de Mar-a-Lago, en Florida, tensó la cuerda este fin de semana con un asunto de alta sensibilidad para los europeos: EE.UU. está dispuesta a soltar a cientos de militantes de Daesh, prisioneros en Siria y con pasaporte europeo, si sus países de origen no se ocupan de ellos. «Pedimos a Reino Unido, Francia, Alemania y otros aliados europeos que se ocupen de más de 800 militantes de Daesh que capturamos en Siria», dijo el presidente de EE.UU. en un mensaje por Twitter. «La alternativa no es buena porque nos veremos forzados a liberarlos. EE.UU. no quiere ver a esos militantes de Daesh infiltrarse en Europa, que es donde probablemente irán».

Los prisioneros de Daesh están en manos de las Fuerzas Democráticas de Siria, una organización de milicias kurdas a las que Washington ha prestado apoyo durante la lucha contra los yihadistas. Cuando Trump anunció a finales del año pasado y de forma intempestiva su decisión de sacar las tropas estadounidenses de Siria -unos 2.000 efectivos-, los kurdos advirtieron que no podrían asegurar el mantenimiento de estos presos. Sin el escudo de los estadounidenses, los kurdos tendrían que centrarse en defenderse frente a Turquía, que les considera un grupo terrorista y se ha comprometido a combatirlos. En esa situación, mantener las cárceles de presos de Daesh no sería posible.

El Departamento de Estado de EE.UU. ya hizo un llamamiento a comienzos de mes para que repatriaran a sus nacionales que militan en Daesh ante la inminente victoria frente a los yihadistas. Según aseguraron ayer portavoces de las tropas kurdas, solo quedan 300 yihadistas en Al Baguz, al este de Siria, el último reducto bajo su control. «El califato está a punto de caer», aseguró Trump, lo que precipitaría la liberación de los presos si los países europeos no se ocupan de ellos. Trump, quizá molesto por el trato recibido en Munich -hubo un silencio incómodo después de que Pence pronunciara su nombre esperando un aplauso que nunca se produjo-, ha buscado redoblar la presión sobre sus socios europeos. Sabe que en países azotados por ataques terroristas, la perspectiva de tener que repatriar y juzgar a sus ciudadanos de Daesh o enfrentar el riesgo de que regresen tras su liberación supondrá un problema de alto voltaje político para muchos gobiernos.