Las torturas de la CIA, al descubierto
Foto de archivo de Guantánamo / AFP

Las torturas de la CIA, al descubierto

AGENCIAS | WASHINGTON
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Cuatro documentos y 80 páginas describen las técnicas utilizadas por la CIA en los interrogatorios. Los publicó ayer el Departamento de Justicia de Estados Unidos, detallando por ejemplo las 10 técnicas utilizadas en agosto de 2002 para conseguir información de Abu Zubaydah -terrorista especializado en logística, muy cercano a Osama bin Laden- concluyendo que los métodos no constituyen tortura según las leyes de Estados Unidos. Los informes de mayo de 2005 introducen cuatro técnicas más y confirman que la combinación de estos métodos estaba permitida. Otro documento asegura que los artículos de Naciones Unidas no aplicaban y que, incluso si lo hacían, el programa de interrogatorios estaba acorde con lo permitido.

El 'waterboarding' -simulación de ahogamiento, considerado como tortura por numerosas organizaciones defensoras de los Derechos Humanos-, la privación de sueño y las palizas no suponían una violación de la ley para la Administración Bush si no tenían intención de causar un dolor severo a los detenidos, según revelan los cuatro memorandos hechos públicos ayer.

- Privación de sueño. "Para violar la ley, un individuo debe tener la intención específica de infligir dolor severo o sufrimiento", explica este informe fechado en agosto de 2002 y enviado por la oficina deJay Bybee, ex asistente del fiscal general, a John Rizzo, entonces consejero general de la CIA, informa la CNN. En este documento se indica que "debido a que la intención es un elemento de delito, la ausencia de intención específica invalida el cargo de tortura", por lo que añade que si se actúa "con la creencia de buena fe de que las acciones no causarán sufrimiento, no se ha actuado con intención específica".

- Desnudos, pero con pañales. Este memorando es sólo uno de la serie de documentos revelados ayer que permiten la utilización de estos métodos de interrogatorio, en los que también se incluyen desnudar a los detenidos, en algunos casos dejándoles sólo con un pañal, y aplicarles una dieta de líquidos.

Un documento enviado a Rizzo por el viceasistente principal del fiscal general, Steven G. Bradbury, el 10 de mayo de 2005 indica que desnudar a un sospechoso puede ser otra técnica de interrogatorio. "Los detenidos sujetos a la privación del sueño serán a veces desnudados llevando sólo un pañal", explica.

El pañal, añade, tiene "objetivos sanitarios y de salud" para el detenido, con lo cual remarca que "no se usa con el propósito de humillarle y no se considera una técnica de interrogatorio". "El estado de la piel del detenido es controlado y los pañales son cambiados cuando se necesite para que el detenido no tenga el pañal sucio", señala.

La opinión de Bybee fue solicitada por la CIA con respecto a diez tácticas de interrogatorio para el caso del supuesto líder de Al Qaeda Abu Zubaydah.

- "Waterboarding". En lo que se refiere al 'waterboarding', el memorando especifica que aunque esta práctica "constituye una amenaza de muerte inminente, sin embargo no hay daño mental prolongado", por lo que no supone una violación de la ley. El memorando especifica que el 'waterboarding' y otras de estas técnicas fueron utilizadas contra aproximadamente una docena de sospechosos, entre ellos el mencionado Abu Zubaydah; Jalid Sheij Mohamed, el presunto 'cerebro' de los atentados del 11-S y a quien se identifica como 'KSM' en el informe; y Abd al Rahim al Nashiri, otro supuesto miembro de Al Qaeda.

- Insectos «inofensivos». Además, el documento de Jay Bybee autorizaba a mantener a Zubaydah completamente a oscurasen una celda donde le sea imposible moverse durante no más de dos horas cada vez. Igualmente, permitía que se introdujera en la celda algún insecto inofensivo, ya que el sospechoso"parecía tener miedo a los insectos",pero había que decirle que podría picarle, aunque no causarle gran dolor.

- Bofetadas. Las autoridades también permitían abofetear al detenido "para provocarle un 'shock', sorpresa o humillación", así como pegarle en el abdomen con la palma de la mano con el objetivo de sacarle del error de que no le pueden tocar.

- Bajo supervisión de un experto. Bybee apunta en su memorando que todos los métodos de interrogatorio que use la CIA deben hacerse bajo supervisión de un experto. Otros documentos internos señalan que el 'waterboarding' puede utilizarse sólo si la CIA tiene informes "de inteligencia creíbles de un inminente ataque terrorista" y si se cree que un detenido cuenta con información que podría prevenir, desbaratar o retrasar un ataque y otros métodos de interrogatorio previos han fracasado.

- Golpes en la cara y en el abdomen. En otro documento interno de la Administración Bush también se habla de técnicas que se pueden usar como "interrogatorio prototipo". Así, apunta que "algunas de las técnicas utilizadas por la CIA pueden incluir cierto dolor físico, incluidos golpes faciales y abdominales, golpearles contra una pared, posturas estresantes y empaparles de agua". "Sin embargo, ninguna de estas técnicas causarían nada que se aproxime al dolor físico", añade.

Técnicas «escalofriantes»

Después de que se conociera el contenido de todos estos documentos, el senador Patrick Leahy, presidente del Comité de Justicia de la Cámara Alta, opinó que "estos memorandos legales demuestran con alarmante detalle lo que autorizó exactamente la Administración Bush para 'detenidos de alto valor' bajo custodia de Estados Unidos".

A su juicio, "las técnicas son escalofriantes" y no se trata de una "teoría legal abstracta, como han dicho algunos responsables de la Administración Bush", sino que "estos métodos específicos fueron autorizados para ser usados contra personas reales".

Tanto el presidente, Barack Obama, como el fiscal general, Eric Holder, afirmaron a los miembros de la CIA que no deberán enfrentarse a cargos criminales siempre que recibiesen un asesoramiento legal razonable. "Es el momento de la reflexión, no del castigo", indicó el presidente, que afirmó se trató de un "capítulo oscuro y lleno de dolor" en la historia de Estados Unidos.

Obama, no obstante, citó las "circunstancias excepcionales" que han llevado a la publicación de estos documentos, entre ellas el deseo de confirmar los hechos que se habían sospechado durante mucho tiempo y el prevenir "suposiciones erróneas e inflamatorias" sobre la conducta estadounidense.