Mánchester Arena - ATLAS

Una testigo española del atentado en Mánchester: «Todos huimos de ahí pisando la sangre»

Tres supervivientes españoles de la explosión ocurrida durante el concierto de Ariana Grande cuentan la tragedia vivida

MadridActualizado:

El atentado de Mánchester durante el concierto de Ariana Grande deja un sinsentido cuando la noche se levanta. La tragedia aún no se explica y aquellos que la vivieron la recuerdan como un torbellino de confusión. Algunos españoles como Silvia, Julio e Ivo también estaban presentes cuando las explosiones tuvieron lugar.

El espectáculo de la cantante había terminado cuando, sobre las 22.30 horas (hora local), se escuchó una explosión. «El olor a quemado y el pánico de la gente en la grada gritando 'bomba'», dieron pie a una estampida, como comenta Julio.

El miedo se hizo dueño de un recinto abarrotado de jóvenes. «Padres gritando nombres. Niñas corriendo. El niño que iba delante de mí ni me llegaba a la cintura. Estamos hablando de un concierto en que el 80% de la gente eran menores», como indica Ivo.

La complicada salida al exterior dejó una imagen tétrica para los que intentaba escapar del horror. Los heridos esperaban por ayuda de los sanitarios. «Cuando abro la puerta hacia el pasillo es cuando descubro la humareda. A veinte metros de mí había una persona en el suelo y gente apoyada contra las paredes con heridas», como prosigue Ivo.

Silvia también narra con desazón una situación similar cuando estaba a punto de salir fuera del Manchester Arena. «Llegué a la puerta, gente diciéndome 'no mires a la izquierda, no mires a la izquierda'. Había rastros de sangre. Todos huimos pisando la sangre».

Fuera de la sala de conciertos, Julio describe una multitud que se agolpaba junto al recinto. «Empezamos a ver ambulancias, empezamos a escuchar a oír helicópteros. Madres o padres que venían a recoger a sus hijas y a sus mujeres llorando o gritando. Gente joven que se había separado de sus amigos y no sabía qué estaba pasando».

Tras la experiencia de lo que en un principio iba a ser una noche de entretenimiento, los tres decidieron irse a casa. El cansancio y la falta de información llevaron a Julio pese al cansancio a llegar y ver qué estaba pasando. Silvia aún no acababa de creérselo, ya que cuando una persona es testigo de una explosión, como ella asegura, nunca piensa «que vaya a ser una bomba».