Imagen cedida por la Misión de las Naciones Unidas en Sudán (UNMIS) de la jornada de votación que ha transcurrido sin incidentes - EFE

Sudán del Sur comienza su carrera por la independencia

Desde hoy, y hasta el 15 de enero, casi 4 millones de personas están llamadas a votar en un referéndum de autodeterminación, que debe cerrar las heridas tras dos décadas de guerra civil

enviado especial a juba (sudán) Actualizado:

Son las doce de la mañana y en el colegio electoral “Konyo Konyo” de la capital de Sudán del Sur -Juba-, Philip Diing, un camarero que debe rondar la treintena, comienza a desanudarse la corbata. El calor ya apremia.

“Llegué a las dos de la mañana y no me iré de aquí hasta depositar mi voto. Porque para alguien que lleva esperando décadas por un sueño, unas horas no significan nada”, asegura Diing.

Desde hoy, y hasta el próximo 15 de enero, cerca de cuatro millones de sur sudaneses están llamados a ejercer su voto en un referéndum de autodeterminación, que debe cerrar de forma definitiva las heridas entre el sur -cristiano y animista- y el norte -de mayoría musulmana; tras más de dos décadas de cruenta guerra civil.

Sin incidentes en la primera jornada

Una consulta popular, sin incidentes destacables en su primera jornada, y que podría ser respaldada por cerca del 96% de la población.

Sin embargo, en una región que cuenta con apenas 50 kilómetros de carreteras asfaltadas y que disfruta de un 85% de analfabetismo, sus ingentes reservas petrolíferas se presentan como un comodín de mayor peso estratégico para la comunidad internacional que los deseos de libertad de su población.

En la actualidad, Jartum es el tercer mayor exportador de crudo del África subsahariana, con una producción cercana a los cerca de 480 mil barriles diarios.

Sudán posee ingentes reservas petrolíferas, de gran peso estratégico

Sin embargo, y pese a encontrarse casi el 75% de las reservas en territorio sur sudanés, los acuerdos de paz de 2005 estipulan que ambas regiones se dividan los ingresos del petróleo a partes iguales.

Aunque la teoría no siempre se corresponde con la práctica. Según “Global Witness” -organización especializada en recursos naturales-, desde 2007, el Gobierno de Jartum y la empresa petrolera estatal china CNPC, quien se beneficia del 60% del crudo extraído en la región, ofrecen cifras “falsas” sobre sus extracciones.

Una denuncia que corrobora el ministro de Asuntos Exteriores de Sudán del Sur, Deng Alor Kuol quien asegura que el Gobierno chino “mintió” sobre la capacidad real de sus reservas, por lo que ahora toca “renegociar los términos del acuerdo”.

Sin embargo, y para paliar este expolio, el Gobierno de Juba ya negocia la construcción de tres refinerías y un oleoducto a través de Kenia, que evite así territorio musulmán.

Aunque esto no implique el fin de la dependencia extranjera. El pasado año, Pagan Amun, secretario general del independentista Movimiento Popular de Liberación de Sudán ya reconoció que, en caso de producirse la independencia, su país dotaría de mejores condiciones a las inversiones asiáticas. En el horizonte, las reservas de Abyei, zona fronteriza entre el norte y el sur, y en el que ayer fallecieron 19 personas en enfrentamientos tribales.