Cesare Battisti
Cesare Battisti - EFE

Salvini califica de «jornada histórica» para Italia la llegada del terrorista Battisti

El vicepresidente italiano le da las gracias a Bolsonaro por el «regalo», pues su captura fue favorecida por el presidente brasileño

Corresponsal en RomaActualizado:

«Finalmente el asesino comunista vuelve a las cárceles italianas. Son 37 años que esperaba este día. Finalmente acabará donde merece». Con este mensaje en Twitter recibió el vicepresidente del gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini, al exterrorista de izquierdas Cesare Battisti, 64 años, que fue miembro de la banda Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), adscrito a las Brigadas Rojas, condenado por cuatro asesinatos cometidos entre 1977 y 1979 (dos policías, un carnicero y un joyero).

Cesare Battisti, tras pasar años en Francia, México y Brasil, donde llegó en el 2004, fue detenido el sábado en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Hacía pocos días que se había escapado de Brasil, porque el nuevo presidente Bolsonaro, de extrema derecha, había prometido en campaña electoral favorecer la entrega del exterrorista a Italia.

El vicepresidente Matteo Salvini ha agradecido el «regalo» a Bolsonaro, afirmando que sin su ayuda no hubiera sido posible la extradición de Battisti. Según Salvini, para Italia «ha sido una jornada histórica», remarcada con su presencia en el aeropuerto romano de Ciampino, junto al ministro de Justicia, Alfonso Bonafede, testigos de la llegada del avión italiano que trajo al exterrorista desde Bolivia.

«En nombre de 60 millones de italianos doy las gracias a las fuerzas del orden; va a la cárcel un asesino que no ha pedido nunca excusas», dijo Salvini en rueda de prensa en el mismo aeropuerto, prometiendo que se dará también caza a «decenas de asesinos» italianos que viven en el exterior, sobre todo en Francia y países sudamericanos. Salvini pretende adjudicarse todo el mérito de la detención y exhibirla como trofeo en la campaña de las elecciones europeas. El exterrorista, que expiará una pena de cadena perpetua, fue conducido desde Ciampino hasta la cárcel de Oristán (Cerdeña).