Un asesor habla con el ministro italiano de Economía, Tria, en la reunión de ayer en Bruselas
Un asesor habla con el ministro italiano de Economía, Tria, en la reunión de ayer en Bruselas - AFP

Roma advierte a sus socios de la UE que no cambiará sus cuentas

Salvini: «No están en juego unos decimales sino el futuro de nuestros hijos»

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

El Gobierno italiano no cede a las presiones de la UE para que cambie sus presupuestos. En el Eurogrupo de los 19 ministros de Finanzas, reunidos ayer en Bruselas, el ministro de Economía, Giovanni Tria, reiteró que no habrá modificaciones a los presupuestos de Italia para el 2019, a pesar de la amenaza de la Comisión Europea de abrir un procedimiento de infracción contra Italia en su reunión de mañana. Ese camino conduciría a decidir por parte del Ecofin a finales de enero a una grave sanción económica contra Italia. El Gobierno populista formado por la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas repite por activa y por pasiva que no cambiarán ni una coma a sus presupuestos expansivos: establecen un déficit del 2,4 % en relación al PIB, el doble de lo que en principio prometió el gobierno, algo que Bruselas considera que rompe las reglas europeas y no permite el descenso de la monstruosa deuda pública italiana, que se eleva a dos billones trescientos mil millones de euros, el 132% del PIB. Para convencer a la UE, el ministro Tria promete que el Gobierno vigilará para que en ningún caso se supere ese porcentaje del 2,4 % del déficit, algo en lo que no cree Bruselas.

El vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini, llegó a afirmar ayer que «no están en juego unos decimales, sino el futuro de nuestros hijos».

La Comisión, según filtran algunos medios, exige a Italia reducir sus presupuestos entre 18.000 y 22.000 millones de euros. Para ello debería eliminar sus dos grandes promesas electorales: La renta de ciudadanía a los parados y la reducción de la edad de jubilación. Frente a estas presiones, el líder de la Liga y hombre fuerte del Gobierno subrayó ayer en Milán que «la UE debería mostrar más respeto por Italia», porque a las arcas comunitarias «pagamos más de lo que recibimos». «Lo que estamos haciendo es por los italianos, por tanto estoy convencido de que Bruselas nos permitirá hacer lo que es bueno para Italia», dijo Salvini. El ministro del Interior ve una especie de complot y fantasmas que él identifica en los burócratas europeos y en las multinacionales: «Lo intentaron con la pequeña Grecia y ahora quieren probar a dar el golpe fuerte con Italia».