Vladimir Putin (c)y Bashar al Assad, en presencia del ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, este lunes en Sochi (Rusia)
Vladimir Putin (c)y Bashar al Assad, en presencia del ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, este lunes en Sochi (Rusia) - Afp

Putin refuerza a Al Assad tras dar por ganada la guerra en Siria

El presidente ruso asegura que es el momento de comenzar un «proceso político»

MoscúActualizado:

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha anunciado hoy en la ciudad balneario de Sochi (Mar Negro) que las tropas sirias controlan ya el 98% del territorio del país. El jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, Valeri Guerásimov, aseguró por su parte que «la fase activa de la operación militar –en Siria– se acerca a su fin». Rusia inició su intervención militar en el país árabe el 30 de septiembre de 2015.

Las declaraciones triunfalistas estuvieron precedidas de la visita a Sochi, el lunes por la noche, del dictador sirio, Bashar al Assad, que fue recibido por Putin en su residencia de descanso. Allí mismo, mañana se celebra una cumbre para hablar del futuro de Siria en la que, además del máximo dirigente ruso, estarán presentes los presidentes de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, e Irán, Hasan Rohaní.

«Más del 98% del territorio está ya bajo control de las tropas gubernamentales de Siria. Aún hay focos de resistencia, pero desaparecen rápidamente ante nuestros ataques aéreos», le dijo ayer en Sochi Putin a su homólogo checo, Milos Zeman, otro de los dirigentes extranjeros incluidos en su agenda de encuentros. Éste, que nunca ocultó sus simpatías hacia el jefe del Kremlin, le respondió en ruso y sin traductor que Assad «ha ganado la guerra en Siria y controla prácticamente todo el territorio salvo algunas pequeñas partes».

En el marco de los esfuerzos diplomáticos para lograr apoyos que permitan normalizar la situación en Siria, Putin habló ayer por teléfono también con su colega norteamericano, Donald Trump, al que informó de lo tratado con el presidente sirio, y con el Rey Salmán de Arabia Saudí. Según el comunicado facilitado por el servicio de prensa del Kremlin, el primer mandatario ruso le dijo el lunes a Assad que «ha llegado el momento de abordar un proceso político» que ponga fin a una guerra que estalló en 2011 y ha causado centenares de miles de muertos.

Sin injerencias externas

Pese a las reticencias de Occidente, los países árabes suníes y Turquía en relación hacia el presidente sirio, Moscú da claramente a entender que sigue siendo su apuesta. «Contamos con el apoyo de Rusia para garantizar que desde fuera no interfieran en el proceso político y respalden el proceso que liderarán los propios sirios», afirmó Bashar al Assad el lunes. Señaló también que «no queremos mirar hacia atrás. Damos la bienvenida a todos aquellos que estén realmente interesados en un acuerdo político, estamos listos para entablar un diálogo con ellos». Tras lo que agradeció a Putin la ayuda militar ofrecida para recuperar el control del país. Irán, según palabras de Rohaní, ha proclamado igualmente la «victoria» en Siria sobre el Daesh.

Erdogan se volverá mañana a ver con Putin, con quien ya se reunió en esta ciudad costera el pasado día 13. Y es que Al Assad y los kurdos son cuestiones espinosas que siguen suscitando preocupación en Ankara. El presidente ruso contará con la ayuda de su aliado iraní para suavizar al líder turco.

Conversaciones de Astaná

Ante los escasos resultados obtenidos en las conversaciones de Astaná (Kazajstán), en donde ha habido siete rondas negociadoras, Moscú quería haber organizado en estos días en Sochi un gran encuentro de todos los grupos opositores sirios con el Gobierno del país. Ante la negativa de la mayor parte de ellos, Putin se ha tenido que conformar con reunir a Erdogan y Rohaní y confiar en que el proceso de transición política vaya tomando cuerpo poco a poco.

Las conversaciones de Ginebra se reanudan el próximo 28 de noviembre, pero antes, a partir del miércoles en Riad, la capital saudí, tendrá lugar una reunión de distintas facciones de la oposición a Assad. A este encuentro acudirá un emisario ruso.