Putin amenaza a EE.UU. y a la OTAN con una escalada nuclear en Europa

Aunque Moscú asegura que no ha incumplido el acuerdo de 1987, sus misiles desplegados en Kaliningrado pueden alcanzar las bases de EE.UU. en España

Corresponsal en MoscúActualizado:

El presidente ruso, Vladímir Putin, reaccionó ayer con dureza al ultimátum de 60 días que le lanzó el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, para que Rusia cumpla lo estipulado en el tratado de limitación de armas nucleares de alcance medio (Intermediate Nuclear Forces Treaty), que firmaron en 1987 los presidentes norteamericano y soviético, Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov. Putin ha rechazado tales presiones y advertido que, si Washington abandona el INF, Rusia lo hará también y que, si los americanos se ponen a fabricar ese tipo de cohetes, su país hará lo mismo, lo que llevaría a una espiral en la escalada de rearme atómico.

Respondiendo a preguntas de la prensa en el marco de un encuentro con jóvenes voluntarios, el máximo dirigente ruso dijo que «EE.UU. no ha presentado ni una sola prueba de que nosotros hayamos violado el tratado». Según sus palabras, «las declaraciones del señor Pompeo llegan un poco tarde porque primero anuncian que se proponen abandonar el INF y después le buscan la justificación» a tal medida.

«Claro, hay que buscar a quién echarle la culpa y lo más fácil y común para Occidente es decir que Rusia es culpable, que hemos incumplido algo», prosiguió Putin, quien advirtió que «nosotros estamos en contra de la ruptura del tratado, pero, si se produce, responderemos de forma adecuada». El jefe del Estado ruso afirmó que «ahora EE.UU. considera que deben tener esas armas (...) pues nosotros también las tendremos».

El martes en Bruselas, en el marco de una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN, Pompeo acusó a Moscú de incumplir el INF y declaró que «no tiene sentido» que EE.UU. permanezca impasible ante ello. Instó a Rusia a cumplir «plenamente» lo estipulado en el tratado en un plazo máximo de 60 días. De lo contrario, avisó el jefe de la diplomacia estadounidense, Washington abandonará el INF. Así lo adelantó ya el presidente norteamericano, Donald Trump, el pasado 20 de octubre al final de un acto de campaña en Nevada. Trump dijo que «Rusia ha violado el acuerdo. Lo han estado violando durante muchos años y no sé por qué Obama no lo negoció ni se retiró».

Los ministros de Exteriores de la Alianza hicieron suya el martes la advertencia de Pompeo, que quedó reflejada en una declaración aprobada durante la reunión. Subrayaron que «ahora depende de Rusia la preservación del INF». La OTAN sostiene que el nuevo misil de crucero ruso Novator 9M729 (SSC-8 de acuerdo con la clasificación de la OTAN) viola el tratado. Rusia lo niega argumentando que este cohete tiene un alcance de 498 kilómetros cuando el INF incluye a los que tienen un rango por encima de los 500 kilómetros.

El jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, el general Valeri Guerásimov, alertó ayer de que, si el INF se rompe, «los países europeos que desplieguen misiles americanos serán objetivos potenciales de un eventual ataque de respuesta ruso». Por su parte, el analista Alexánder Golts estima que «si el tratado deja de actuar, Europa se llenará de misiles estadounidenses ante los que Rusia emplazará los suyos».

En un artículo publicado en el bisemanario «Nóvaya Gazeta», el experto en temas castrenses, Pável Felgenhauer, escribía el pasado mes de octubre que Rusia ya tiene desplegados en Europa misiles de medio y corto alcance y citaba, no sólo el 9M729, sino también el X-101y su variante para carga nuclear X-102, el «Kalibr», utilizado actualmente en Siria, y el «Iskander-M», cuyo despliegue en el enclave de Kaliningrado sigue causando malestar en las repúblicas bálticas, Polonia y países escandinavos. Todos estos misiles son de crucero, pueden llevar carga nuclear y desde Kaliningrado podrían incluso alcanzar las bases americanas en suelo español.

Mentiras y manipulación

Pero para el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, «en todo esto hay mucha manipulación y lo que verdaderamente se oculta es que Estados Unidos tiene como objetivo abandonar el INF». La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso María Zajárova, tacha directamente las acusaciones de Washington a Moscú de «invención infundada». Putin recordó ayer también el tratado antimisiles ABM y puntualizó que «los americanos lo abandonaron de forma unilateral en 2002. Era uno de los acuerdos de desarme fundamentales para el sistema de seguridad mundial y no sintieron la menor vergüenza». Según el presidente ruso, «ni siquiera dieron explicaciones». «Ahora quieren hacer lo mismo con el INF», agregó.

Ahora, según algunos expertos dentro y fuera de Rusia, el próximo gran acuerdo de desarme que caerá será el START, de reducción de misiles de largo alcance. Expira en 2021 y, al parecer, al consejero de Seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, no le gusta en su actual redacción.