La UE se prepara para hacer frente al Brexit salvaje de Boris Johnson

Los «tories» anuncian este martes el sucesor de Theresa May, con el ministro de Exteriores como claro favorito

BruselasActualizado:

Por enésima vez, la Comisión Europea ha vuelto a decir que está preparada para trabajar con «cualquier nuevo primer ministro del Reino Unido», pero no contempla la posibilidad de renegociar el acuerdo que ya fue firmado por el Gobierno saliente de Theresa May y rechazado por la Cámara de los Comunes hasta en tres ocasiones.

En su discurso ante el Parlamento Europeo, la próxima presidenta de la Comisión, la alemana Ursula von der Leyer, ha ofrecido sin embargo que se pueda prorogar la prórroga del artículo 50 «si no necesitan para una buena razón», a pesar de que ello plantearía problemas institucionales de gran calado, porque después de tanto aplazamiento el comienzo de su mandato de cinco años el 1 de noviembre coincide con la fecha prevista actualmente para la desconexión del Reino Unido. Es decir, si el Brexit no se consuma en la fecha prevista, el nuevo primer ministro británico estaría obligado a nombrar a un comisario y enviarlo a Bruselas, lo que en estos momentos parece menos que improbable.

Tras un proceso de mes y medio para elegir al sucesor de May, hoy se conocerá el nombre del ganador, con Boris Johnson como claro favorito sobre Jeremy Hunt. El nuevo líder conservador tomará posesión mañana como primer ministro, sin necesidad de elecciones.

La nueva presidenta de la Comisión Europea tiene aún unos meses para apreciar más directamente el grado de hartazgo que el proceso ha venido acumulando en el entramado institucional europeo, tras años viendo el laberinto político en el que los británicos se encierran con gran entusiasmo. Por ello, a la vista de la situación en el Reino Unido, la Comisión también se prepara para esa ruptura traumática y sus consecuencias, y en especial la más acuciante para la UE, que sería la necesidad de levantar una frontera entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, que seguiría como miembro del mercado único.

Apoyo a Irlanda

A través de una portavoz, la Comisión reiteró ayer que estaba lista para «comprometerse con los estados miembros que se verían más afectados» por un Brexit sin acuerdo. La Comisión ha prometido a Irlanda apoyo financiero y asistencia de expertos en aduanas y fronteras.

Los preparativos incluyen escenarios en los que el Reino Unido se negase a pagar el dinero al que se comprometió al actual presupuesto comunitario, unos 35.000 millones de euros. Von der Leyer dijo en su primer discurso que, pase lo que pase, seguirá considerando a ese país «socio, aliado y amigo», aunque probablemente su padre, que fue director general en el Ejecutivo comunitario probablemente cuando Johnson era corresponsal en Bruselas lo vería muy difícil. Este se dedicaba a mentir para burlarse del proyecto europeo sin ningún escrúpulo, sembrando el germen de lo que con los años ha desembocado en esta disparatada corriente nacional populista en el Reino Unido.