Michael Gove, Boris Johnson y Jeremy Hunt
Michael Gove, Boris Johnson y Jeremy Hunt - Afp

Acusan a la campaña de Boris Johnson de «juego sucio» en la carrera por la sucesión de Theresa May

Partidarios del exalcalde de Londres podrían haber prestado sus votos a Jeremy Hunt para impedir que Michael Gove quedara finalista

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Acusaciones de «juego sucio» contra Boris Johnson y sus partidarios están embarrando la carrera por la sucesión de Theresa May. Medios británicos se hacen eco de las posibles triquiñuelas que se habrían empleado para impedir que Michael Gove quedara finalista y propiciar que fuera Jeremy Hunt el contrincante del exalcalde de Londres en la batalla final por el liderazgo conservador.

Gove, ministro de Medio Ambiente, había hecho descarrilar en 2016 las aspiraciones de Johnson a hacerse con las riendas del partido «tory», al no apoyarle y presentar su propia candidatura. Ese hecho propició que finalmente la elegida fuera la actual primera ministra, Theresa May.

El que fuera titular de Exteriores hasta el pasado año podría haber servido fría ahora a Michael Gove su venganza. Para ello, algunos de los partidarios de Boris Johnson, con la certeza de que este iba a salir finalista dada la amplísima ventaja que venía registrando sobre sus contrincantes en votaciones anteriores, habrían «prestado» sus votos para que saliera segundo Jeremy Hunt y que Michael Gove fuera tercero y, por tanto, quedara eliminado.

En la quinta y última votación realizada este jueves por los diputados conservadores, Johnson obtuvo 160 votos, la mayoría absoluta de los 313 diputados que votaron. Jeremy Hunt quedó segundo, con tan solo dos votos de diferencia sobre Michael Gove, 77 frente a 75. Esta corta diferencia hizo saltar las sospechas de «juego sucio».

Según recoge el diario «The Times», en la votación anterior, celebrada el propio jueves, cinco diputados que habían respaldado a Sajid Javid -eliminado al ser el que obtuvo menos apoyos- habían anunciado que en la siguiente ronda votarían a Boris Johnson. Sin embargo, Johnson solo obtendría tres votos más (pasó de 157 a 160). Las cuentas no cuadran.

Los seguidores de Gove denuncian, por tanto, que ha habido una confabulación para garantizar que fuera Jeremy Hunt quien se enfrentara a Johnson en la fase final del proceso de elección, en el que ya no serán los diputados quienes se pronuncien, sino los 160.000 afiliados del Partido Conservador.

«Nos apuñaló por la espalda; nosotros de frente»

Aunque la campaña del exalcalde londinense niega las acusaciones, el citado diario británico recoge incluso las palabras de un diputado afín a él que asegura: «Gove nos apuñaló por la espalda; nosotros le hemos apuñalado a él de frente».

Una fuente de una campaña rival de Johnson denuncia que diputados partidarios de este amenazaban a otros parlamentarios con que nunca conseguirían trabajo si no cambiaban de bando. «A uno incluso lo amenazaron con exponer su vida privada. Es una cosa repugnante», afirma este testimonio.

Jeremy Hunt, actual ministro de Exteriores británico, abogó por la permanencia del Reino Unido en la UE durante la campaña para el referéndum sobre el Brexit de 2016, en el que acabó triunfando el sí. En la actualidad, pretende suavizar los términos de la cláusula norirlandesa para intentar que el Parlamento ratifique el acuerdo del Brexit al que llegó May con Bruselas. Boris Johnson, por su parte, es uno de los grandes abanderados de la salida del club comunitario. De hecho, defiende que el próximo 31 de octubre habrá Brexit «con o sin acuerdo».

El elegido como sucesor de Theresa May como líder conservador, y por tanto nuevo primer ministro, se conocerá a partir del próximo 22 de julio, según el calendario fijado por los «tories».