El piloto automático del Airbus de Air France se apagó cuatro minutos antes de estrellarse tras fallar los sensores de velocidad
El vuelo AF447 se precipitó sobre el Atlántico - EFE

El piloto automático del Airbus de Air France se apagó cuatro minutos antes de estrellarse tras fallar los sensores de velocidad

Ocho minutos antes de que las cajas negras dejaran de registrar datos comenzaron las turbulencias

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Los pilotos lucharon con los controles del avión de Air France durante más de cuatro minutos tras apagarse el piloto automático de velocidad antes de que se sumergiera en el Atlántico y murieran las 228 personas que se encontraban a bordo, según los investigadores franceses.

Tras apagarse la conducción automática, el A330 descendió hasta los 38.000 pies de altura, tras lo cual comenzó un descenso de tres minutos y medio que provocó un zarandeo del aeronave de izquierda a derecha.

Cuando se advirtió de la pérdida de control del avión, el capitán estaba descansando, por lo que se encontraba fuera de servicio, siendo los dos copilotos los que se hicieron cargo del control de las funciones del mismo.

El capitán regresó a la cabina alrededor de un minuto y medio después de que el piloto automático dejara de funcionar a las 2:10 de la madrugada y cinco segundos. Las cajas negras dejaron de registrar datos a las 2:14 y 28 segundos, ocho minutos después de que comenzaran las turbulencias.

Tras hacerse público el informe, Air France ha apuntado que el fallo en los sensores de velocidad fue «esencial» y lo que provocó la desconexión del piloto automático, los fallos de alarma y que el avión cayera con el morro levantado.

No obstante, ha recordado que los datos extraídos deben ser ahora analizados, lo que será un trabajo complejo que requiere "serenidad y rigor" antes de que la BEA pueda concluir cómo se desencadenó el accidente y qué causas lo provocaron.

Comenzó con turbulencias

Así, el informe señala que ocho minutos antes del accidente, los miembros de la tripulación advirtieron de la entrada en una zona de turbulencias y que trataron de esquivarla dirigiéndose a la izquierda. En la maniobra aumentan las turbulencias en el aparato y la tripulación decide reducir algo la velocidad.

Cuatro minutos y 23 segundos después de que se produjera el incidente del piloto automático, las cajas negras dejan de registrar datos, lo que se interpreta como el momento de la colisión.

Se trata de las primeras conclusiones de la lectura de las cajas negras del avión, rescatadas del fondo del océano a principios de mes.

Se trata de las primeras conclusiones de la lectura de las cajas negras del avión, rescatadas del fondo del océano a principios de mes.