La canciller alemana, Angela Merkel, recibe a la primera ministra británica, Theresa May, este martes en la Cancillería en Berlín
La canciller alemana, Angela Merkel, recibe a la primera ministra británica, Theresa May, este martes en la Cancillería en Berlín - EFE

Merkel abre la puerta a una extensión del Brexit «hasta principios de 2020»

La primera ministra británica ha apelado al sentido de la responsabilidad de la canciller alemana para evitar un Brexit sin acuerdo, antes de partir hacia París donde se reunirá con Macron

Corresponsal en BerlínActualizado:

Cuando Theresa May ha llegado este martes a la Cancillería de Berlín, no había nadie para recibirla. Tras un titubeo, la primera ministra británica recorrió sola la alfombra roja hasta la puerta de entrada y se introdujo en el diseño acristalado de Schultes y Frank, que permitió ver desde fuera cómo esperó allí todavía unos segundos más. Solo entonces apareció, apresurada, Angela Merkel, encongiéndose de hombros a modo de disculpa e invitando a May a repetir la entrada juntas para las cámaras. El gesto de Merkel, indudablemente calculado, dejaba a May representando el incómodo papel de pedigüeña. En la escenificación perfectamente coordinada, que tendría después su segundo acto en París, la canciller alemana hizo por su parte el papel de poli bueno, asegurando estar dispuesta a «luchar hasta el último minuto por un Brexit ordenado» y justificando concesiones, en boca de su portavoz, Steffen Seibert: «tenemos buenas razones para dialogar cuando Reino Unido y la UE a 27 se encuentran en una situación difícil, candente».

Tras hora y media de reunión, con May embarcada ya en un avión rumbo a la entrevista con Macron, el poli malo según este guion, Merkel participó en una reunión con el grupo parlamentario de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), y dijo a los diputados que ve «posible» aplazar la salida británica de la Unión Europea «hasta principios de 2020». «Es posible un aplazamiento del Brexit de varios meses, hasta principios de 2020», les explicó, según un participante en la reunión, en la que aseguró que esa posibilidad exigiría que May se comprometiese a una serie de condiciones.

En la reunión extraordinaria que tendrá lugar hoy en Bruselas, según informó Merkel a los diputados de la CDU, se abordará por lo tanto una “flextensión”, extensión flexible de la fecha del Brexit, y se evitará una ruptura sin acuerdo el 12 de abril. Una de los aspectos más discutidos en Alemania sobre ese plan es que los británicos puedan votar en las próximas elecciones europeas, en pleno proceso de salida y equiparándose al resto de ciudadanos europeos. Una de las condiciones que Berlín impondría es un compromiso por parte de May de que Reino Unido se abstendrá de tomar parte en las decisiones de nuevos nombramientos en la Comisión Europea y siguientes presupuestos comunitarios. Otras condiciones discutidas entre Merkel y May estarían relacionadas con la capacidad de la primera ministra británica de llevar a cabo el plan pactado y con la convocatoria de elecciones en Reino Unido.

La prensa alemana considera que la posición de Merkel y Macron es común y cerrada, pero que están «jugando a poli bueno y poli malo» en la negociación con Reino Unido. Mientras Macron ha deslizado su falta de paciencia para seguir negociando, Merkel ha reiterado que seguirá «luchando hasta el último minuto por un Brexit con acuerdo». «Tenemos buenas razones para hablar cuando Reino Unido y la UE a 27 se encuentran en una situación difícil, candente», ha justificado la reuniónb Steffen Seibert, portavoz de Merkel.

El Gobierno alemán ha dejado claro a May que cualquier extensión de la fecha de Brexit irá acompañada necesariamente de nuevas condiciones. Debe «someterse a criterios muy estrictos», afirmó el responsable de Europa del Ministerio de Exteriores alemán Michael Roth, insistiendo en la necesidad de que Reino Unido se comprometa a mostrar una «actitud constructiva» si prolonga su presencia en los órganos decisivos de la UE. Berlín vería con buenos ojos la convocatoria de nuevas elecciones en Reino Unido o de un segundo referéndum, pero en la capital alemana cuesta aceptar que, durante la extensión del plazo y en pleno proceso de salida, los británicos voten en las próximas elecciones europeas de mayo como el resto de los ciudadanos europeos.