El ex primer ministro griego Andonis Samarás
El ex primer ministro griego Andonis Samarás - REUTERS

El parlamento griego investigará a diez políticos presuntamente involucrados en un escándalo de sobornos

La lista incluye a dos antiguos presidentes y ocho ministros de gobiernos anteriores al 2015

Corresponsal en AtenasActualizado:

Con una votación secreta que terminó esta madrugada poco antes de las seis de la mañana, el parlamento griego ha decidido que un comité parlamentario formado por 21 diputados investigue a diez políticos sobre su presunta implicación en un escándalo de sobornos por una multinacional farmacéutica antes del 2015. Según la legislación griega, el parlamento tiene que investigar primero el caso mediante una comisión especial, para después retirar la inmunidad de los implicados y su posterior enjuiciamento. Entre los diez se encuentra el ex primer ministro Andonis Samarás y el ex primer ministro en funciones Panayotis Pikramenos, asi como el actual Gobernador del Banco de Grecia (anteriormente ministro de Finanzas) Yanis Sturnaras y el actual Comisario de Migración europeo Dimitris Avramopulos —que fue Ministro de Sanidad años antes—. Los presuntos implicados fueron, salvo los dos ex primeros ministros, ministros de salud, economía o fomento antes de la llegada al poder de Alexis Tsipras en enero 2015.

La votación fue secreta y en las diez urnas situadas en la sala se encontraron más de 151 papeletas, por lo que se investigará a todos. El partido radical SYRIZA votó a favor de que los diez políticos fueran investigados, lo mismo que el de los Griegos Independientes, el neonazi Amanecer Dorado y el partido comunista KKE. Se abstuvieron los diputados del partido Nueva Democracia al no apoyar «acusaciones fabricadas» aunque se habían mostrado públicamente antes de la votación a favor de la investigación. Los restantes partidos votaron presente o con una fórmula que no fue computada. Horas antes habían intervenido los diez políticos en la cámara menos el actual Comisario europeo Dimitris Avramopulos, que se encontraba en el extranjero. Pero todos destacaron que las declaraciones que les implican son las de tres testigos protegidos que no aportan ningún tipo de pruebas. En los últimos días, además, varios de estos políticos habían interpuesto demandas ante la justicia, empezando por Andonis Samaras que presentó una contra el propio primer ministro actual Alexis Tsipras, acusándolo de crear una conspiración contra políticos de la oposición en un momento delicado: una fiscal Anticorrupción del Tribunal Supremo presentó este expediente en el parlamento el día después de una gigantesca manifestación en el centro de Atenas sobre el tema de Macedonia, en contra de las negociaciones que está efectuando el gobierno radical durante estas semanas.

Andonis Samarás, ex primer ministro conservador, acusó al gobierno horas antes de la votación de «no haber buscado culpables, sino de haberlos elegido», le acusó de calumnias y recordó que fueron los gobiernos anteriores, a partir del 2010, los que recortaron el gasto de medicamentos excesivo del sector público griego, mientras que SYRIZA, entonces en la oposición, no votó a favor de los recortes.

El líder de la oposición y presidente de Nueva Democracia, Kiriakos Mitsotakis, afirmó que el gobierno, que prevé su derrota electoral, «utiliza medios sucios para extender su permanencia en el poder».

Por su parte, Alexis Tsipras insistió en que «incluso los que hablan de conspiración no niegan la existencia de un escándalo» y destacó que «obedeceremos el mandato del pueblo griego para que se haga justicia. No tenemos miedo y nadie no tendrá, ni la justicia ni los testigos». Bien distinta fue la posición del diputado socialista Evangelos Venizelos, uno de los políticos acusados de soborno: afirmó que el gobierno comete atrocidades legales e institucionales y que «la única solución son las elecciones (anticipadas)». Y como buen catedrático de Derecho Constitucional, afirmó que «están en juego las instituciones fundamentales y la constitución del estado de derecho».