Nicola Sturgeon
Nicola Sturgeon - AFP

El Parlamento escocés vota para exigir a Londres una segunda consulta

El pulso separatista seguirá vivo, a pesar de que May ha advertido que no permitirá un referéndum hasta que se complete el Brexit

LondresActualizado:

El Partido Nacionalista Escocés (SNP), fuerza gobernante en Escocia, ganará este miércoles la votación en el Parlamento de Holyrood para exigir a Londres un segundo referéndum de independencia, cuando aún no se han cumplido ni tres años de su derrota por diez puntos en el anterior. Aunque al SNP le faltan dos escaños para la mayoría absoluta, contará con el apoyo de los seis diputados Verdes en la Cámara de Edimburgo. El pulso separatista seguirá así vivo y candente, a pesar de que Theresa May ya ha advertido que no permitirá un referéndum hasta que se complete el Brexit.

El segundo referéndum es fruto del exclusivo empecinamiento del Gobierno separatista y su primera ministra, Nicola Sturgeon, pues las encuestas muestran que solo cuatro de cada diez escoceses querían una segunda consulta sobre un tema que había quedado zanjado hace dos años y medio.

El SNP utiliza como pretexto que en Escocia ganó la permanencia en la UE (62%-38%), «por lo que tiene derecho a poder elegir entre el Brexit duro de los tories y la independencia». También argumentan que en su programa electoral del año pasado, con el que ganaron los comicios escoceses, prometían un segundo referéndum si el Reino Unido salía de la UE. Los sondeos señalan sin embargo que solo el 35% de los escoceses quieren una consulta separatista antes de que se complete la salida de la UE.

Ayer se celebró en Holyrood la primera de las dos sesiones de debate sobre la petición del segundo referéndum, que se votará este miércoles en la Cámara escocesa. Aunque hoy ganará, Sturgeon recibió un duro repaso por parte de la oposición. No faltó de nada. Su consulta independentista, que denomina «Indyref2», fue tachada de cínica, hipócrita, innecesaria e indeseada por el pueblo escocés.

«Los escoceses están enfermos de muerte de los juegos del SNP», le espetó la contundente líder tory, Ruth Davidson. Los liberales reprocharon a Sturgeon una contradicción: esgrime el Brexit para convocar la consulta, cuando lo cierto es que la Escocia independiente también se quedaría fuera de la UE. La diputada laborista Jenny Marra incidió en esa idea: «Al requerirse el acuerdo de todos los miembros de la UE [para aceptar a un nuevo país], no veo que eso pueda interesar a España o Bélgica». Marra vaticinó que si el SNP pierde ese hipotético «Indyref2», convocará un «Indyref3». Aunque lo dijo en tono irónico, es muy cierto: el separatismo solo se conformará el día que una votación le dé la razón.

Sturgeon culpó del segundo referéndum a May y aseguró que el SNP hizo propuestas para suavizar el Brexit «que si se hubiesen escuchado hoy no estaríamos aquí». Ese argumento le valió las acusaciones de «cínica».