El presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbayev
El presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbayev - Afp

Nazarbayev dimite por sorpresa como presidente de Kazajstán tras tres décadas en el poder

El hasta ahora mandatario, de 78 años, llegó al poder de la antigua república soviética en 1989

MoscúActualizado:

El veterano excomunista, Nursultán Nazarbáyev, el político que más tiempo ha permanecido en el poder en todo el espacio postsoviético, ha anunciado hoy su dimisión tras prácticamente 30 años al frente de Kazajstán, la mayor de las repúblicas centroasiáticas de la antigua URSS en extensión y la segunda en población (18 millones de habitantes) tras Uzbekistán.

Nazarbáyev, de 78 años de edad, ha hecho pública por sorpresa su decisión a través de una alocución televisada por los principales canales del país. "Este año se cumplirán 30 años desde que ocupo el cargo más alto. El pueblo me otorgó la posibilidad de ser el primer presidente de Kazajstán independiente", pronunció Nazarbáyev ante las cámaras después de dar a conocer su renuncia.

Sin embargo, el líder kazajo no se apartará demasiado de los centros de poder. Según sus palabras, se mantendrá al frente del Consejo de Seguridad de la república, del Consejo Constitucional y de su partido «Nur Otan», el mayoritario en el Parlamento. Hasta que se celebren unos nuevos comicios para elegir a su sucesor, el presidente en funciones será Kasim-Zhomart Tokáyev, actual presidente del Senado.

Nazarbáyev, al igual que sus vecinos, ha dirigido Kazajstán con mano de hierro. Sin embargo, ha conseguido mantener una aureola de patriarca bonachón y afable. Aunque todo lo que tiene que ver con su vida privada y estado de salud es secreto de Estado, es notorio que en los últimos años ha padecido varias dolencias y ha tenido incluso que pasar por el quirófano.

La forma con la que se lleva a cabo la transición en Kazajstán, país rico en hidrocarburos, preocupa a los vecinos y, sobre todo, a Moscú. Se ha hablado mucho de la posibilidad de que se desate ahora una lucha por el poder devastadora. No obstante, lo mismo se pensó cuando el poder cambió de manos en Uzbekistán, Turkmenistán y Azerbaiyán y todo se hizo bajo un estricto control de la vieja nomenklatura. Solamente en Kirguistán se produjeron sobresaltos.

Politólogos rusos creen que, si el traspaso de poder en Kazajstán se produce de una forma ordenada y mínimamente exportable, podría servir de modelo para Rusia y Bielorrusia, en donde sus respectivos presidentes llevan también camino de eternizarse en el poder.

Nazarbáyev nació el 6 de julio de 1940 en Shamalgán, cerca de Alma-Atí, la antigua capital, al sureste de Kazajstán. Estudió metalurgia y se doctoró en economía. Inició su carrera política en Partido Comunista en 1969. Diez años más tarde era ya el secretario del Comité Central en la república. En 1984 fue designado presidente del Consejo de Ministros y, en 1990, primer secretario del partido, lo que equivalía a ser el máximo dirigente de la república. A partir de 1991, tras la desintegración de la URSS y la independización de Kazajstán, se mantuvo como el líder supremo hasta hoy. Fue reelegido presidente por última vez en abril de 2015 con el 97,5% de los votos.

En 1997, Nazarbáyev trasladó la capital del país desde a Alma-Atí a la ciudad de Ajmola, que pasó a llamarse Astaná, decisión que supuso miles de millones de euros en inversiones y que todavía hoy se sigue cuestionando pese a sus resplandecientes rascacielos en medio de la estepa. El equipo ciclista “Astaná”, aunque creado por el corredor Alexánder Vinokúrov, es hoy famoso gracias a Nazarbáyev, que presume de su amistad con el Rey emérito Don Juan Carlos I.

El ya expresidente de Kazajstán tiene tres hijas, Darigá, Dinara y Alia. La primera siempre fue la más díscola. Se permitió llegar a criticar el régimen de su padre como diputada y a través de un grupo mediático del que terminó siendo destituida. Ella, sus dos hermanas y sus respectivos maridos controlan la mayor parte de las empresas del país.