Un soldado afgano inspecciona el lugar después del atentado
Un soldado afgano inspecciona el lugar después del atentado - EFE

Al menos ocho muertos tras el estallido de un coche bomba contra el consulado alemán en Afganistán

Tras el ataque, las tropas alemanas inspeccionaron en edificio para confirmar que no había más terroristas dentro y decenas de heridos fueron llevados al hospital público Abu Ali Sina Balkhi

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

Un gabinete de crisis ha sido convocado esta madrugada en Berlín por el ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, para evaluar la situación tras la explosión de un coche bomba contra el consulado de Alemania en Afganistán que ha causado ocho muertos y unos 120 heridos. Las primeras informaciones atribuyen el atentado a los talibán, como «respuesta» al ataque aéreo de la semana pasada en Kunduz, donde murieron unos 30 civiles. Hasta el consulado, situado en Mazar-i-Sharif, en la norteña provincia afgana de Balkh, se ha desplazado ya un fuerte contingente de tropas de intervención rápidas, procedentes del campamento de la OTAN, a unos 10 kilómetros de distancia y donde están estacionados unos 1.000 soldados alemanes.

El Ministerio de Exteriores de Berlín ha confirmado que «todos los trabajadores alemanes del consulado están bien y en lugar seguro», dando a entender que los fallecidos pertenecen al personal afgano, y por lo demás se remite a la información que proporcionan las autoridades locales. Tras la explosión se oyeron disparos y algunos medios afganos han informado sobre tres policías heridos, pero Munir Farhad, portavoz del gobernador de la provincia de Balkh, ha relatado que un conductor suicida condujo un camión, cargado de explosivos disimulados entre un cargamento de carbón, contra una pared del consulado. La explosión fue tan fuerte que hizo estallar también los vidrios de numerosos edificios de los alrededores.

Tras el ataque, las tropas alemanas inspeccionaron en edificio para confirmar que no había más terroristas dentro y decenas de heridos fueron llevados al hospital público Abu Ali Sina Balkhi y a un hospital privado de Mazar-i-Sharif, dado que el primero no podía atender a todos a la vez.

Solo unas horas antes del atentado, el Bundestag alemán aprobó ayer la prolongación del mandato de su contingente estacionado en la base militar turca de Incirlik, parte de la coalición internacional contra Daesh. Alemania mantiene desde enero en esa base varios aviones militares del tipo Tornado y un avión nodriza para repostar, así como un contingente de hasta 200 soldados, que forman parte de la lucha de la comunidad internacional contra el grupo yihadista. Alemania mantiene también su presencia militar en Afganistán, después de que el Gobierno Merkel decidiera el año pasado prorrogar su mandato, de acuerdo con sus aliados de la OTAN, hasta finales de 2016.