EFE

Manfred Weber: «Los británicos ya no pueden concurrir a las elecciones europeas»

Los líderes del centro-derecha europeo deciden hoy si expulsan o no al partido del polémico primer ministro de Hungría, Viktor Orban

Corresponsal en BruselasActualizado:

Los miembros del Partido Popular Europeo (PPE) celebran hoy una votación crucial en la que van a decidir si expulsan o no a la formación húngara Fidesz, el partido del primer ministro Viktor Orban, que gobierna el país con una respaldo aplastante, pero cuya actitud ha suscitado críticas generalizadas entre la familia política.

En un momento especialmente delicado, con la presión de las consecuencias de la salida del Reino Unido de la UE, Manfred Weber, el líder parlamentario del PPE y candidato a la presidencia de la Comisión Europea, afirma que la discusión está en los valores del centro-derecha y no en las consideraciones sobre la política ante la inmigración o si el partido gana o pierde posiciones. «Orban -asegura Weber- debe dar pruebas claras y concretas de que quiere seguir en el PPE».

¿Cómo puede dar esas pruebas?

Con los tres criterios que le hemos definido. Primero, deteniendo la campaña contra Europa en general y contra Juncker personalmente, y no empezar otra contra el vicepresidente Frans Timmermans, que es algo que nosotros no podemos aceptar. El segundo punto ha de ser disculparse por el daño que ha causado a otras formaciones del PPE, sobre todo a aquellos que se han visto en una situación embarazosa en campañas electorales. Y en tercer lugar, lo más importante, porque lo anterior son cosas internas del partido, que la Universidad de Europa Central pueda seguir trabajando en Budapest. Sobre esto he hecho una propuesta al partido Fidesz y ahora Orban debe confirmar si es aceptable para él y para el futuro de la Universidad. Por ahora seguimos esperando. Ha enviado una carta pidiendo disculpas a los demás socios del PPE, pero los demás puntos siguen abiertos. Es Orban quien debe decidir si quiere estar o no en el PPE. El PPE no es un partido que anteponga el tener más poder o más diputados a cualquier cosa. En este caso se trata sobre todo de valores y por eso entendemos que Orban debe dar pasos concretos.

Usted ha propuesto la creación de una nueva instancia supervisora del Estado de Derecho en la UE. ¿Se trata de algo para evitar la politización de este tipo de discusiones?

En efecto, la crisis de la que hablábamos a propósito de Hungría no es única. Hay problemas parecidos en Polonia y en otros países. Por eso, si soy elegido presidente de la Comisión propongo una alternativa que sería un organismo independiente, una especie de consejo de expertos, formado por antiguos jueces de los tribunales superiores de los estados miembros y del Tribunal Europeo de Luxemburgo que pudiesen hacer informes regulares en todos los países. No se trataría de una iniciativa para supervisar a los países del este de Europa, sino a todos. Pero ahora estamos en el corto plazo y tenemos que votar hoy sobre Fidesz. Hay partidos que piden su expulsión, otros le defienden. Yo creo que está todo en sus manos.

Orban centra todas sus críticas en la cuestión de la inmigración.

Pues hay que explicar que eso que dicen algunos en Budapest no es cierto, porque nosotros, como PPE, también proponemos reforzar las fronteras exteriores con controles estrictos; queremos garantizar que se pone fin a la entrada ilegal de personas. De lo que se trata es de los valores.

Esta discusión coincide con el bloqueo político del Brexit.

Cada vez es más difícil de explicar a la gente lo que está pasando. Hay un completo desbarajuste en la política británica que está causándoles problemas a ellos, pero también a la propia UE. Yo mismo estoy cada vez más cansado de este comportamiento.

¿Cree que hay que dar más tiempo a los británicos?

Una cosa está clara, y es que una prolongación del artículo 50 solo sería posible si nuestros amigos británicos nos dan una indicación clara de lo que pueden hacer en esa prórroga. Para mantener la situación actual no tiene sentido.

Habría que clarificar qué pasa con las elecciones europeas de mayo.

Los británicos no pueden participar en las elecciones europeas. Para mí está clarisimo. Un país que quiere abandonar la UE no puede tomar parte en las decisiones sobre el futuro de la Unión. Los que deben decidirlo son los 440 millones de ciudadanos de los países que se quedan en la UE.

Hay un informe de la Comisión diciendo que si se plantea una extensión del plazo del artículo 50, entonces legalmente los británicos sí deberían participar.

Veo los problemas legales y por eso me irrita tanto esta situación en la que la incertidumbre política que hay en Londres acabaría contagiándonos a nosotros, que es algo que debemos evitar a toda costa. Por eso insisto en que aún hay más de dos meses de tiempo hasta las elecciones del 26 de mayo y en recordar que en el Reino Unido es perfectamente normal que un gobierno convoque elecciones anticipadas en un periodo de cuatro semanas. Hay una posibilidad de que utilicen estos dos meses largos, pero está en sus manos. Por eso insisto en que no debe haber una prolongación ilimitada ni extensión si no hay claridad sobre lo que piensan hacer en ese tiempo. Y creo que los líderes europeos deben ser muy claros en este punto en la cumbre de este jueves.