Saqueos y pillajes en las principales ciudades francesas durante las movilizaciones d elos «chalecos amarillos» - VÍDEO: ATLAS

Macron espera apagar el incendio amarillo con 15.000 millones de euros

El presidente anuncia hoy medidas frente a la Asamblea Nacional, el Senado y sindicatos

Corresponsal en ParísActualizado:

Emmanuel Macron espera que 12.000 o 15.000 millones de euros sean suficientes para apagar el incendio por la franquicia de los muy diversos chalecos amarillos, con unas medidas que anunciará personalmente –hoy a las 8 de la noche– a diez sindicatos nacionales, tres organizaciones patronales, los presidentes de la Asamblea Nacional (AN) y el Senado, las asociaciones de alcaldes, departamentos y regiones de Francia.

Benjamin Griveaux, portavoz oficial del Gobierno francés, comenta tal iniciativa, sin precedentes recientes, de este modo: «Hemos subestimado la necesidad de nuestros compatriotas de tomar la palabra para dar a conocer sus problemas. Deben ser escuchados. El presidente se dispone a rehacer la unidad nacional».

Antes de dirigirse a la nación, con un discurso solemne, Macron desea «escuchar» y dar a conocer los proyectos que anunciará más tarde a los representantes sindicales y patronales, municipales, regionales y departamentales. Los representantes de todos los partidos políticos parlamentarios ya fueron recibidos la semana pasada por Édouard Philippe, primer ministro.

Se trata de poner en escena, en el palacio del Elíseo, este lunes, un proyecto de renegociación de un nuevo pacto social, entre el Estado, los sindicatos y la patronal, avanzando medidas «fuertes», el primer paso de un «diálogo global» que debiera realizarse más tarde. Se presta a Macron el proyecto de anunciar medidas de este tipo:

-Revalorización del complemento mínimo de la vejez (de 833 euros hasta 900). Medida social destinada a los pensionistas menos favorecidos.

-Creación de una prima excepcional para los asalariados que tienen los sueldos más bajos. Muriel Pénicaud, ministra del Trabajo, comenta la posible medida de este modo: «Vivimos una urgencia social absoluta, de ahí la urgencia económica».

-Creación de una prima a la movilidad, siete de cada diez franceses van al trabajo en coche. Congelado el precio de los carburantes, se trata de intentar ayudar a los trabajadores más necesitados. Élisabeth Borne, ministra del Transporte, anuncia un trabajo previo de «concertación».

-Aceleración de la supresión de los impuestos municipales para las familias más modestas.

-Suprimir las cotizaciones que pesan sobre las horas extraordinarias. Pudiera tratarse de dar poder adquisitivo a través del recorte o supresión de las cotizaciones que pesan sobre las horas extraordinarias.

-Medidas de acompañamiento y ayuda a los comerciantes que están sufriendo la crisis de los chalecos amarillos. La Federación de comerciantes y distribuidores afirma que su sector ha perdido más de mil millones de euros como consecuencia de los problemas de distribución y caída de las ventas.

Varios analistas financieros han calculado que ese tipo de medidas pudieran tener un costo global de 12.000 a 15.000 millones de euros. Se trata de un cálculo forzosamente imprevisto, a la espera de las medidas concretas que pudiera anunciar Macron, intentando apagar el incendio de la crisis de los chalecos amarillos, que ha perdido movilización pero ha ganado en radicalismo heteróclito.

El presidente francés ya pidió «socorro» a los sindicatos, la patronal y los partidos políticos, apelando a la responsabilidad y la unidad nacional. La cuarta jornada de lucha de la franquicia chalecos amarillos terminó el sábado con menos movilización (125.000 manifestantes en toda Francia), confirmándose la emergencia de un inflamable radicalismo de extrema izquierda y extrema derecha. Ante el riesgo de una escalada o deriva imprevisible Macron apagar los incendios urbanos y las heridas sociales.